Con la llegada de la primavera, los pies vuelven a ser protagonistas tras meses de encierro en calzado cerrado. Los expertos en podología recomiendan prestar especial atención a su cuidado durante esta transición, ya que el cambio brusco puede provocar molestias y patologías. Además, advierten sobre el abuso de esmaltes permanentes y semipermanentes en las uñas, que pueden debilitarlas y favorecer infecciones.