En verano estamos diariamente en la playa, en la piscina, en ríos e incluso en pantanos. Las altas temperaturas hacen que nos apetezca a todas horas un buen chapuzón, pero...¿Cómo afecta el continuo contacto con el agua a mis pies? Os adelantamos que lo más importante es el paso que le sucede al baño, secarnos muy bien los pies.