La cronicidad, los tratamientos, el estigma social o el ataque al sistema nervioso son algunos rasgos del VIH que favorecen la aparición de trastornos mentales. Pero además, quienes padecen estos trastornos suelen tener más riesgo de adquirir el virus. ¿Cómo evitar que ambas enfermedades se retroalimenten?...