Hidradenitis supurativa

Señales de alarma en hidradenitis supurativa

"Dos signos principales indican el desarrollo de una posible hidradenitis supurativa en nuestra piel: puntos negros o granitos similares al acné que secretan fluido, dejando cicatrices, y áreas afectadas en las axilas, pliegues mamarios, abdomen, ingles o glúteos", señala la Dra. Elena Lozano Martínez.

La hidradenitis supurativa (HS) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel a nivel folicular en zonas corporales ricas en glándulas sudoríparas, especialmente intertriginosas, que se rozan entre sí, donde se generan nódulos y abscesos que tienden a fistulizar.

La zona de piel afectada iniciará un proceso inflamatorio a la vez que progresan los forúnculos, conectados entre sí bajo la piel mediante ramificaciones: se crean una especie de tubos internos que se obstruyen y se colapsan en sus salidas cutáneas, ocasionando lesiones dolorosas.

«Es un desequilibrio del sistema inmunológico en personas dispuestas genéticamente», destaca la Dra. Lozano Martínez, MIR de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología en el Hospital Clínico Universitario San Carlos de Madrid.

Estos comedones drenan sangre y pus con mal olor, ocasionando, incluso, cicatrices hipertróficas y desfigurativas permanentes. La hidradenitis supurativa altera gravemente la calidad de vida de l@s pacientes.

El sistema de estadificación Hurley establece la patología de la hidradenitis supurativa en tres niveles con diferentes fenotipos descritos:

  • Leve, con absceso único, o varios en formación, sin fístulas ni cicatrices. 
  • Moderada, con abscesos con fístulas y cicatrices, separados entre ellos. 
  • Grave, abscesos y fístulas múltiples interconectados con afectación difusa.

Hidradenitis supurativa.

Origen y diagnóstico de la hidradenitis supurativa

La hidradenitis supurativa no ofrece un origen claro, pero el foco está puesto en las hormonas, la predisposición genética, la obesidad, el sobrepeso y el hábito tabáquico. También se relaciona con el acné grave, la diabetes, las espondiloartropatías, la enfermedad inflamatoria intestinal o el síndrome metabólico.

«Afecta más a los hombres, hasta tres veces más que a las mujeres, aunque en zonas geográficas del este de Asia, como Japón y Corea, se invierte la tendencia, siendo el doble en mujeres», señala.

«Su pico de presentación se sitúa, generalmente, entre los 30 y 39 años, siendo la prevalencia de una de cada cien personas. Aunque tengamos en cuenta la variabilidad de casos, afecta sobre todo a pacientes obesos, fumadores y de nivel socioeconómico bajo», especifica.

Niñas y niños, especialmente en edad prepuberal, también pueden sufrir la hidradenitis supurativa.

Hidradenitis.
La hidradenitis supurativa afecta más a las zonas submamaria, inframamaria, ingles y parte superior de los muslos en las mujeres. En los hombres, ambas axilas, región perianal y la hendidura glútea.

En el 48 % de las mujeres diagnosticadas, la hidradenitis aparecerá en la zona submamaria, axilas y área genito-femoral, generando cicatrices.

Si hablamos de hombres, el 26 % sufrirá más a nivel folicular en el tórax, espalda, piernas y área retroauricular. Otro 26 % tendrá su calvario particular en la zona glútea, exhibiendo pústulas y foliculitis.

En ambos casos, el tabaquismo y el sobrepeso juegan un papel protagonista, sobre todo en el subtipo glúteo.

La herencia familiar es predominante en el fenotipo folicular, apareciendo de forma precoz, demostrando su existencia con acné severo y mayor duración.

«La hidradenitis supurativa se agudiza en brotes dolorosos, con quemazón, picor, calor local e hiperhidrosis. Y no mejora en pocas semanas», apunta la dermatóloga.

Cuando los abscesos siempre están visibles, las secreciones malolientes repercuten enormemente en la salud mental de estos pacientes: la ansiedad y la depresión forman parte del día a día familiar, social y laboral.

Al ser la hidradenitis una enfermedad que tradicionalmente se aborda en la consulta de numerosos especialistas, la llegada del paciente al Servicio de Dermatología se prolonga en el tiempo y es acuciante el diagnóstico precoz.

LLegan a diagnosticarse hidradenitis supurativas con evoluciones superiores a diez años.

«Lo esperable en diagnósticos tardíos es que sea una enfermedad crónica con tendencia a recurrir en forma de brotes, empeorando cada vez: no sólo habrá más cicatrices, sino que pueden verse afectadas otras áreas corporales», advierte la Dra. Lozano.

Por todos estos motivos, la ecografía de las zonas afectadas puede ayudar a definir mejor la morfología de la lesión y su nivel de profundidad.

«Conoceremos mejor las colecciones suclínicas de líquido, el aumento del espesor dérmico, la dilatación folicular en las primeras etapas y la evolución de los tractos sinusales -conductos de la hidradenitis-«, explica la dermatóloga del equipo que dirige el Dr. Eduardo López Bran.

Y cabe destacar que entre las complicaciones de la hidradenitis supurativa (HS), además de cicatrices, contracturas cutáneas y linfedemas, se llegan a generar carcinomas escamosos en el 5 % de l@s pacientes.

Hidradenitis supurativa.
Fotografía de Pedro Gago.

Dra. Elena Lozano Martínez, ¿qué medicamentos controlan la evolución de la hidratenitis supurativa?

«Los tratamientos tradicionales de la hidradenitis supurativa, como los antibióticos, los retinoides o la eliminación del tejido necrótico (desbridamiento quirúrgico) se han visto relegados a un segundo plano, sin descartarlos», dice la Dra. Lozano Martínez.

«Ahora se prescriben fármacos biológicos que intervienen bloqueando los mediadores inflamatorios, como las interleucinas; estrategia terapéutica que ha supuesto una revolución en hidradenitis supurativa, al igual que sucede en otras patologías dermatológicas», resalta.

Sobresalen dalimumabconsentyx (secukinumab) y bimekizumab; pero la esperanza sigue creciendo con nuevos fármacos en últimas fases de investigación, como izokibep, los Anti JAk povorcitinib y upadacitinib, que bloquean la respuesta inmunológica, y Spesolimab.

«También, como es una patología de origen multifactorial (genética, inmunológica, alimenticia, tabáquica, etc.) actuamos sobre los estilos de vida de nuestr@s pacientes; una estrategia que podría cambiar el curso de su enfermedad, más aún en los casos leves», aclara.

Mujeres y hombres con hidradenitis supurativa deben abandonar el hábito tabáquico, perder peso, realizar ejercicio físico diario, mantener una alimentación sana y equilibrada y, con el objetivo de minimizar fricciones innecesarias, vestir prendas interiores sin costuras y ropa corporal holgada.

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