Leche, huevos, pescados, mariscos, frutos secos como las nueces, cacahuetes o manises, trigo, soja y múltiples alimentos procesados que contienen alguna proteína derivada, incluso aditivos alimentarios, básicamente el colorante amarillo y los sulfitos, que se utilizan en la industria para alterar sus características físicas, sensoriales (sabor, olor, color) o conservarlos durante más tiempo, son …...