El acné siempre ha sido un enemigo para los adolescentes, pues además de ser poco estético, en ocasiones es doloroso y deja marcas que son difíciles de eliminar. Sin embargo, los brotes de acné también pueden aparecer en adultos, especialmente en mujeres.
Este acné maduro comparte características con el acné adolescente (el convencional), pero también tiene muchas características propias, lo que lo convierte en una entidad específica. Es importante reconocer los síntomas y comenzar un tratamiento lo antes posible.
Así lo ha explicado a EFE Salud el doctor Ricardo Moreno Borque, dermatólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.
Acné maduro, un brote con características propias
El acné maduro presenta algunas diferencias con el acné convencional. Por ejemplo, no manifiesta las típicas papulopústulas o comedones de la edad adolescente.
Por norma general, las lesiones del acné adulto tienen una distribución diferente. Los granos aparecen en una zona con influencia hormonal mayor, es decir, en la zona del tercio inferior facial (zona mandibular, también conocida como zona de la U).

“No obstante, estas lesiones son propias del acné, caracterizadas por presentar pápulas inflamatorias, nódulos dolorosos, comedones (tanto abiertos como cerrados), etc. Es más, las lesiones recalcitrantes son más difíciles de tratar que las de adolescentes”, detalla el doctor Moreno Borque.
Además, este acné de adultos suele desarrollarse en mujeres que se encuentran entre la segunda y la quinta década, es decir, entre los 25 y los 50 años. “Pese a que se asocia con mujeres de media edad, no existe un límite definido, hay mujeres de edad avanzada que lo padecen”, añade el experto.
¿Genética, estilo de vida o cambios hormonales?
Muchas veces nos preguntamos cuál es el origen de estos brotes de acné para poder remediarlo. Varias direcciones aquí: la alimentación, el estrés, cambios hormonales o incluso la genética.
El doctor Moreno Borque aclara sobre el acné en adultos que «se cree que tiene mucho que ver con un componente de la respuesta a la unidad pilosebácea, es decir, de la respuesta al estímulo hormonal”.
Además, este acné suele desarrollarse en mujeres más que en hombres por la evidencia de su relación con el hiperandrogenismo. “El más conocido es el síndrome de ovario poliquístico (ahora llamado síndrome ovárico metabólico poliendocrino)”, agrega el dermatólogo.
No obstante, casi todas las patologías son multifactoriales, lo que significa que pueden desarrollarse por múltiples causas. En ocasiones si existe una predisposición genética que puede influir en ese cambio hormonal.
Lo mismo ocurre con la alimentación, el estilo de vida. No está directamente relacionado con el acné adulto pero sí puede influir para su desarrollo. “El estrés, por ejemplo, se preconiza mucho. Y no es que te provoque ese acné, sino que puede empeorarlo o mejorarlo”, explica el especialista.
No obstante, existen varios factores que sí que están directamente relacionados con los brotes de acné en la edad adulta:
- El cuidado de la piel
- El uso de productos comedogénicos que ocluyen mucho el poro
- Tratamientos muy agresivos
- El tabaco
- Alteración de sueño crónica
Recomendaciones y consejos
Esta patología puede condicionar mucho la calidad de vida de quien la sufre, pues además de afectar a la autoestima y seguridad del paciente, también puede dejar lesiones cicatrizales difíciles de eliminar.
A pesar de ello, hoy en día existe un gran arsenal terapéutico, por lo que el doctor Ricardo Moreno Borque recomienda acudir cuanto antes a un especialista dermatológico, además de mejorar el estilo de vida.
“Yo siempre recomiendo una valoración por parte de dermatología, ya que es una patología que se cura, se maneja con cierta facilidad y se puede resolver por completo”, concluye el dermatólogo del Hospital Clínico San Carlos.



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