Tos, fiebre, ganglios inflamados y pérdida de peso son síntomas que suelen perderse en diagnósticos de infecciones comunes, manifestaciones de que algo anda mal en la salud, pero que no suelen asociarse a un cáncer, como les pasa a no pocos enfermos que reciben la noticia de que padecen un linfoma; esta es una experiencia en Venezuela...