El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de ley que creará la Agencia Estatal de Salud Pública (Aesap) que vigilará las amenazas emergentes y futuras para la salud de los españoles, no solo de las enfermedades transmisibles sino de otras que no lo son, como el cáncer y la diabetes.

Primer paso para una Agencia de Salud Pública que coordine las alertas sanitarias

La Agencia de Salud Pública está dotada con 9,4 millones de euros en los presupuestos generales del Estado de este año y actuará en coordinación con las autoridades europeas y autonómicas.

Una “iniciativa esperada y demandada” por los profesionales y los ciudadanos y que ya venía contemplada en la Ley General de Salud Pública de 2011, ha recordado la ministra de Sanidad, Carolina Darias, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Los objetivos de la Agencia de Salud Pública

Sus principales objetivos, definidos a raíz de las lecciones aprendidas de la pandemia de covid-19, que han dejado al descubierto las dificultades para abordar crisis que requieren anticipación y una contestación pronta y coordinada, serán precisamente la preparación, prevención, detección y respuesta rápida frente a amenazas para la salud, así como promover el conocimiento y asesoramiento técnico y científico.

Funciones que desarrollará en diversos ámbitos: el primero, en el de la vigilancia en salud pública, desde el que abordará no solo las enfermedades transmisibles, como la gripe o la covid, como hace ahora la Red de Vigilancia Epidemiológica, sino las no transmisibles “causantes de morbilidad y mortalidad”, como cáncer o diabetes.

El resto de ámbitos en los que desempeñará sus tareas son el de la preparación y respuesta ante futuras emergencias; el asesoramiento y evaluación de la recientemente aprobada estrategia de salud pública; la salud pública internacional y la información y comunicación de riesgos para la salud.

“La pandemia ha marcado un antes y un después, y de ahí que sea una prioridad política, pero también una necesidad de país”, ha señalado Darias, quien ha insistido en que el paso de hoy es “el inicio de la andadura” que tendrá aún que pasar por su trámite parlamentario, por lo que la decisión de su ubicación “vendrá más adelante”.

Y además es “un paso decisivo” para abordar “con garantías las respuestas actuales en el contexto actual de cambio climático y su afección a la salud, nuevas zoonosis que estamos viendo emergentes, y nuevas enfermedades”, todo ello “con la máxima coordinación con la UE y las comunidades autónomas mediante el trabajo en red”.

Porque la Aesap, ha incidido la ministra, va a hacer un trabajo de “red de redes”, con más profesionales de salud públicas y con la excelencia técnica y científica.

Este organismo gozará de autonomía funcional para ejercer “las competencias de análisis y estudio, evaluación de políticas e intervenciones públicas, asesoramiento técnico, propuesta de medidas a las autoridades sanitarias y preparación y coordinación de respuesta ante situaciones de emergencia sanitaria”, según argumentó Sanidad cuando anunció su creación en septiembre de 2021.

Para ello, dispondrá de personal “de la más alta capacitación científico-técnica en las distintas áreas y materias”.

“Será un centro de excelencia” que aglutinará las competencias hasta ahora dispersas en esta materia, como son la vigilancia en salud pública y evaluaciones de riesgos y análisis de la situación en salud de la población española.

También la preparación del sistema sanitario ante amenazas para la salud pública, principalmente de carácter epidemiológico, y la coordinación de las respuestas”, además del seguimiento y la evaluación de la Estrategia de Salud Pública.

La futura institución es una de las entidades incluidas en el procedimiento iniciado por el Gobierno para descentralizar las sedes de organismos del sector público de nueva creación que aprobó por decreto el pasado mes de marzo, según explicó ayer la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez.

Pero su ubicación “no está definida” aún, porque antes tiene que haber “unos trabajos previos, unos indicadores” con los que evaluar que un determinado territorio es “capaz de acogerlo y darle una mayor proyección” y que su presencia en él sea “positiva desde el punto de vista de la generación de empleo”.

Ahora se abrirá un proceso de “concurrencia competitiva” entre comunidades -algunas de las cuales ya han mostrado su disposición a albergarlo, como Madrid, Aragón o Andalucía, pero “no hay cerrada una candidatura al respecto”.

SESPAS pide independencia política

La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) considera una buena noticia este primer paso para la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública pero admite que le preocupa cómo se va a configurar su estructura y, sobre todo, su grado de independencia política.

En declaraciones a Efe el catedrático de Salud Pública y portavoz de SESPAS, Ildefonso Hernández, ve “indispensable” que el centro que se cree disponga de un crédito público alto, “y eso se gana con independencia y con decisiones que se basen únicamente en los conocimientos científicos”.

Desde SESPAS insisten en la necesidad de que la dirección y las personas que nutran esa agencia se seleccionen por concurso público, de forma que tengan que “rendir cuentas”, al estilo del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades.