Cuando el tren inferior del movimiento corporal, formado por la correcta alineación ósea de la tibia, el peroné, el astrágalo y el calcáneo, se desequilibra por una artrosis asimétrica del tobillo, seguramente nos encontraremos ante ante un pie cavo (arco plantar mayor de lo normal, lo contrario que un pie plano) que tiende a la supinación, es decir, a pisar hacia dentro con el talón o desviación en varo...