«Es absolutamente normal que tu deseo sexual en el posparto desaparezca casi por completo durante algunas semanas o meses; situación psicofísica que te puede ocurrir a ti y al resto de mujeres que acaban de dar a luz a un bebé», indica Lisbeth Calzadilla Meré, sexóloga, sex coach y periodista.
Por eso, quiero visibilizar un tema del que se habla realmente poco, el deseo sexual posparto; y quiero que te quedes con una idea muy clara: las mujeres que no sienten deseo sexual en esta etapa de su vida ni son raras ni tienen un problema.
Este conjunto de mujeres sólo están atravesando un periodo intenso, vulnerable, lleno de cambios hormonales y profundamente transformador en un día a día desbordante, puesto que la maternidad demanda casi el 100 % de la atención: muchas veces no hay espacio para que se active el deseo sexual en este contexto.
¿Qué ocurre en el posparto? El cuerpo está enfocado hacia su recuperación después de nueve meses de embarazo, a la vez que la mujer tiene que cuidar, proteger y fortalecer el vínculo con su bebé.
A eso se suma el cansancio, la falta de sueño y el estado de alerta permanente hacia el bebé y todo aquello que le rodea… Por tanto, esta etapa impacta enormemente en el deseo y en las ganas de mantener relaciones sexuales de pareja.
Además, existe un factor clave del que pocas veces se habla: la prolactina.
Esta hormona, producida por la glándula pituitaria en el cerebro, que estimula el desarrollo mamario en el embarazo y es fundamental para la producción de leche durante la lactancia, también tiene un efecto inhibidor sobre el deseo sexual.
Es como si el cuerpo priorizara una función, es decir, ahora estás alimentando y cuidando a tu bebé, así que el erotismo puede esperar. Y eso es completamente válido.
Si a esto le añadimos los cambios físicos, el posible dolor vaginal tras el parto, la disminución de la lubricación o la sensación de no reconocer nuestro propio cuerpo, tenemos el escenario perfecto para que el deseo sexual esté bajo mínimos.
Pero atención, el deseo no desaparece durante el posparto, sólo ha está en reposo.

Lisbeth, ¿cómo puedo recuperar el deseo sexual en el posparto si ahora no tengo ganas de nada?, pregunta Petra.
Lo primero es no exigirte, porque no hay prisa. El deseo no responde ni a la obligación ni a la presión. Pero sí puedes empezar a crear pequeños espacios de conexión sin expectativas.
Habla con tu pareja, explica cómo te sientes, recuperen el contacto físico sin que implique sexo, por ejemplo: caricias, abrazos, masajes, una cena tranquila, compartir una película. La intimidad empieza mucho antes de la relación sexual.
Es importante recordar que el postparto es un tiempo de transformación, no de exigencias. Tu cuerpo necesita cuidados, respeto y paciencia. No te preocupes, el deseo volverá, a su ritmo y a su manera.
Con todo, recuerda: el sexo siempre debe ser libre, sano y seguro tanto para las mujeres como para los hombres.
La sexóloga, sex coach y periodista, Lisbeth Calzadilla Meré, forma parte del equipo Sexperimentando que dirige la psicosexóloga Nayara Malnero, terapeuta experta en relaciones de pareja.



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