Ser madre, un proceso biológico complejo a la vez que ilusionante, no deja de tener consecuencias en el cuerpo de las mujeres. Uno de ellos, que no tiene tanta visibilidad como otros, es la diástasis abdominal y estos consejos ayudan a evitarla y corregirla.
Para profundizar en este trastorno, EFE Salud se ha puesto en contacto con Rafael Vicetto, director de fisioterapia en la Agrupación Española de Diástasis Abdominal (AEDA), quien explica qué es realmente la diástasis abdominal, qué personas la pueden padecer y facilita una serie de consejos para prevenirla.
Esta afección consiste en la separación de los músculos abdominales, un fenómeno provocado por la distensión de la línea alba, una separación vertical de los músculos del abdómen que va desde el esternón hasta el pubis.

Los efectos de la diástasis abdominal son: dolor lumbar, hernias, problemas de suelo pélvico como pérdidas de orina, problemas digestivos y exceso de hinchazón en la tripa debido a la apertura del abdomen.
En este sentido, Vicetto dice que, aunque parece un problema estético, no lo es. «Es un problema funcional que afecta usualmente a las mujeres después del parto, aunque también afecta a personas que han cogido mucho volumen, porque la diástasis es fruto de la distensión de los rectos”, músculos verticales abdominales.
Una afección a veces infradiagnosticada
Según el experto, los estudios indican que durante el embarazo aparece en el 90 % de las mujeres al final de la gestación y el 100 % tienen diástasis en el postparto. Normalmente hay una recuperación de un 30 % en el primer año, pero un 60 % siguen con problemas a nivel digestivo, a nivel lumbar y a nivel del suelo pélvico pasado el año del parto.
Sin embargo, “hay un gran número de mujeres infradiagnosticadas y tienen problemas constantes, el abdomen se les hincha mucho, tienen mucho dolor lumbar. Hay una debilidad del abdomen que incluso cuando hacen un ejercicio de flexión les parece una montaña y tienen muchos problemas de suelo pélvico”, añade.
«El problema», señala Vicetto, «es que el diagnóstico no suele ser el acertado, lo que hace que la mujer con este problema derive en ginecólogos, cirujanos y fisioterapeutas».
Por eso, destaca el papel de la Agrupación Española de Diástasis Abdominal (AEDA), ya que se preocupan de que los profesionales detecten y traten de la mejor manera a las pacientes que la sufren.
“AEDA nace con la necesidad de investigar y de tener buenos profesionales, tanto cirujanos como fisioterapeutas, porque el problema que hay actualmente con la diástasis es que hay muchos tratamientos que ofrecen, pero no hay resultados», explica.
Consejos para minimizar el riesgo de diástasis abdominal
Desde AEDA se presentan una serie de consejos para poder prevenir el riesgo de sufrir diástasis abdominal tras el embarazo:
- Tener una vida activa y hacer ejercicio regular antes del embarazo reduce significativamente la diástasis abdominal posparto. AEDA señala que solo el 12,5 % de las mujeres activas padece diástasis persistente, frente al 90 % de las sedentarias.
- Los expertos desaconsejan ciertas prácticas deportivas durante el embarazo, tales como la torsión, la flexión, el sobreesfuerzo abdominal, los ejercicios hiperpresivos o las abdominales hipopresivas. Asimismo, recomiendan evitar cargar peso sin activar adecuadamente la faja abdominal.
- Es importante mantener una buena postura. Al levantarse, se aconseja evitar incorporarse bruscamente de la cama, realizando en su lugar un giro lateral. Además, es fundamental prestar atención a una alineación corporal adecuada: los hombros deben estar relajados, la pelvis en posición neutra y el abdomen ligeramente activado.
- En diástasis abdominal severa, la rehabilitación previa a la cirugía es vital para el éxito quirúrgico. Es imprescindible que equipos especializados evalúen a las pacientes, considerando todas las técnicas (desde mínimamente invasivas hasta abdominoplastia) para elegir la mejor opción.
Vicetto enfatiza en la necesidad de dar un enfoque integral para estos problemas de postparto aunando fisioterapia, nutrición y, como último recurso, la cirugía.

En respuesta surge STOPDIASTASIS, un programa exclusivo y pionero en España que restaura la funcionalidad abdominal en 12 semanas mediante ejercicios de rehabilitación específicos, una faja de higiene postural y pautas nutricionales definidas.
“Es un protocolo clínico específico de fisioterapia para el tratamiento de la diástasis abdominal, ya que después de más de quince años trabajando diástasis, nos hemos dado cuenta un poco que lo fundamental dentro de un tratamiento es generar una metodología y que haya una serie de pilares básicos”, concluye.



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