Dietas princesas Disney
Asistentes a la D23 Expo,en 2019, la mayor convención de fans de Disney del mundo en California (Estados Unidos).EFE/EPA/ADAM S DAVIS

«Las dietas de las princesas Disney», una tendencia viral que arriesga la salud

Comer un día solo manzanas rojas, como Blancanieves; o solo té, como Bella. Son las "dietas de las princesas Disney", una tendencia que se ha vuelto viral en redes sociales y de la que los profesionales sanitarios, como el Consejo General de Enfermería (CGE), advierten porque pone en riesgo la salud física y mental de los jóvenes.

El CGE asegura que las «dietas de las princesas Disney» son tan «peligrosas» como «ilógicas» ya que el culto a la delgadez «se disfraza de reto divertido» para calar entre los jóvenes a través de personajes reconocibles de la infancia.

Consiste cada día en seguir una dieta de una princesa Disney con el objetivo de perder más de diez kilos en solo 15 días, lo que supone «un desafío peligroso que impone una pauta alimenticia extrema, acompañada de una restricción calórica severa».

«Pone en grave riesgo la salud de los más jóvenes», destaca el CGE, quien analiza los peligros de estas modas e insiste en que las decisiones sobre la salud deben basarse en la evidencia científica.

Las redes, llenas de desinformación

En este sentido, el divulgador científico de la Unidad de Cultura Científica el CGE, Héctor Nafría, hace hincapié en que las redes sociales están llenas de desinformación, y cuando se aborda la nutrición, «el terreno se vuelve más amigable para los bulos, las dietas milagro y otras prácticas de riesgo disfrazadas de soluciones rápidas y mágicas», basadas en argumentos «pseudo-científicos».

Las «dietas de las princesas Disney» ni son dietas ni son mágicas ni son inocentes, remarca.

Dietas princesas Disney
EFE/Heinz Kluetmeier

«Es un plan restrictivo, carente de base científica, que pone en riesgo la salud física, emocional y social de quienes lo siguen, especialmente los adolescentes”, afirma Nafría.

El CGE indica que algunas de estas prácticas que se vuelven virales en las redes sociales tienen toques humorísticos, exóticos, con «un denominador común», que es una gran restricción calórica, un desequilibrio en algunos nutrientes y la exclusión de muchos alimentos, que son fundamentales para un estilo de vida saludable.

Insiste en que todas ellas carecen de rigor científico y se viralizan porque tienen una «gran difusión publicitaria».

“Estas prácticas se combinan con planes que limitan la ingesta diaria entre 300 y 600 kilocalorías, muy por debajo de las 2.050 recomendadas para adolescentes», indica Nafría.

Aparentemente inofensivo, altamente tóxico

El «fenómeno de las dietas de las princesas Disney» se apoya en la estructura de estos personajes, lo que genera un entorno «aparentemente inofensivo y tierno, pero altamente tóxico», continua Nafría.

«Y plataformas como TikTok refuerzan la exposición a este tipo de contenidos mediante algoritmos que favorecen los vídeos con interacciones masivas», según el experto.

A ello hay que sumar, alerta Nafría, el uso de hashtags cifrados, diseñados «para evadir la moderación y facilitar» la proliferación de comunidades que promueven conductas alimentarias de riesgo.

La adolescencia, el blanco perfecto

Es durante la adolescencia cuando impactan estas prácticas porque es una etapa vulnerable y el «blanco perfecto para este tipo de retos», según la presidenta de la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética (AdENyD), Carmen Martín.

«Y es que el deseo de encajar, la presión estética y la romantización de la delgadez extrema se combinan con un entorno digital poco regulado, generando una tormenta perfecta”, detalla Martín.

Riesgos a corto y largo plazo

Según la presidenta de la AdENyD, a corto plazo los efectos de estas dietas pueden ser trastornos metabólicos como cetosis o acidosis láctica; alteraciones cardiocirculatorias; alteraciones gastrointestinales, como náuseas, vómitos, estreñimiento y diarreas, entre otros.

Dietas princesas Disney
EPA/JAGADEESH NV

«También pueden provocar sequedad de pelo, fragilidad de las uñas o llevar a trastornos neuropsíquicos, como la intolerancia al frío, el insomnio o la distorsión de la imagen corporal”, sigue la presidenta de AdENyD.

A largo plazo, los efectos «son aún peores» tales como gran riesgo de desarrollar trastornos de conducta alimenticia, como anorexia y bulimia; retraso en el crecimiento y alteraciones hormonales.

No hay que olvidar tampoco que puede tener un impacto neurológico y cognitivo, con consecuencias como la baja autoestima, el aislamiento y la depresión, sostiene Martín.

El papel de las enfermeras

Las enfermeras consideran que tienen un papel «fundamental» en el abordaje de esta problemática, porque desde la educación y la prevención combaten los bulos en redes sociales con evidencia científica.

Y resalta el CGE que un buen plan de adelgazamiento debe ser personalizado, proporcionar como mínimo 1.200 kilocalorías por día, asegurar la ingesta de vitaminas y minerales y evitar la prohibición de alimentos.

“La salud no es un juego», recuerda, por su parte, Florentino Pérez Raya, presidente del CGE, quien recalca que el objetivo de las enfermeras es acercase a la sociedad y ofrecer información de utilidad a los adolescentes y sus familias «para lograr un crecimiento y desarrollo saludable de esta población”.

Artículos relacionados