El dolor es una condición con la que muchas personas tienen que lidiar, de hecho, el 80 % de la población tendrá a lo largo de su vida algún episodio de dolor. Y en la mitad de los casos, los dolores son de espalda, una realidad infratratada que genera millones de euros en costes directos e indirectos y aumenta el riesgo de cronificación

El dolor de espalda, una realidad infratratada
EFE/ Luis G Morera

Esta situación manifiesta el alto coste generado por el dolor de espalda y cervical, así como la importancia de incidir en su fase aguda para reducir su impacto económico, tal y como refleja el informe “Los costes de la cronificación del dolor lumbar y cervical”, impulsado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM).

Asimismo, también cuenta con el apoyo de la Fundación para la Formación del Consejo (FFOMC) y laboratorios Zambon.

El objetivo principal del estudio es favorecer la práctica centrada en el paciente y no en la enfermedad para mejorar el seguimiento asistencial y prevenir la cronificación del dolor.

Abordar el dolor en su fase aguda

Entre el 5 % y el 20 % de los casos de dolor de espalda terminan cronificándose.

Según Pedro Novás Rodríguez, economista encargado del informe, “los datos muestran que el impacto económico del dolor podría reducirse si se mejora el abordaje en su fase aguda, ya que se reducirían los casos de cronificación y por tanto, los costes vinculados a ella”.

Y es que los costes económicos asociados al dolor son mucho más elevados de lo que aparentan. Y en el caso de la lumbalgia, los costes ascienden a casi 9.000 millones de euros, un 0,68 % del PIB español.

De esta manera, los costes del dolor lumbar se sitúan en una cantidad equiparable a los de otras patologías prevalentes, como las enfermedades cardiovasculares o el cáncer.

Así, se pone de relieve la importancia de abordar el dolor como un problema económico, social y de salud pública de manera temprana ya en su fase aguda.

Un dolor infratratado

El estudio señala que una de las razones de los elevados costes del dolor y su cronificación es que está infratratado.

El 29 % de los españoles considera que no recibe un tratamiento adecuado y el tiempo medio en conseguirlo es de más de un año y medio. Y esta ralentización del tratamiento se da ya en urgencias, donde el 40 % de los pacientes no reciben tratamiento.

La Guía de las Pautas de Actuación y Seguimiento (PAS) en dolor cervical y lumbar agudo, publicada en 2022, incide en algunas vías de tratamiento para hacer frente al dolor en su fase aguda y reducir el riesgo de cronificación.

La recomendación principal para tratar los dolores de tipo lumbalgia y cervicalgia aguda por su acción antiinflamatoria y analgésica son los AINE (naproxeno, ibuprofeno…).

Los costes directos e indirectos de la lumbalgia

Del informe del CGCOM se desprende que la lumbalgia genera costes tanto directos como indirectos.

Los costes directos derivan de factores como la práctica clínica, que ascienden a los 2.280 millones de euros, de los cuales 948 millones resultan de visitas al médico.

Concretamente, más de dos millones de consultas anuales en atención primaria se deben al dolor.

Dolor espalda lumbalgia costes
EFE/ Toni Albir

En cuanto a los costes indirectos, suponen casi el 75 % del total.

Estos costes contemplan los efectos derivados del dolor en la vida de los pacientes, como la pérdida de productividad, el absentismo laboral o los riesgos para la salud mental.

Así, el dolor de espalda también repercute en efectos psicológicos, ya que una vez que se cronifica los pacientes tienen cuatro veces más probabilidades de desarrollar depresión o ansiedad y al menos el doble de riesgo de suicidio que las personas sin dolor crónico.