Fumar y beber alcohol, juntos, potencian un 500% la posibilidad de un cáncer de cabeza y cuello; pero no se queda ahí este dato mayúsculo: los tratamientos para detener el avance tumoral en la cavidad oral (cirugía, radioterapia y quimioterapia) deterioran gravemente las encías, los dientes, con caries o pérdidas dentarias, y el hueso mandibular, con necrosis (ORN)...