Mamá, ¿dónde está la "wifi"?... Papá, ¿quién cambia la luz de los semáforos?... Mamá, ¿por qué no podemos viajar a la Luna?...Papa, ¿por qué discutías con mamá?... Es habitual que los niños y las niñas nos pregunten para qué sirve esto, lo otro y lo de más allá; y, a veces, nos tienen tan hartos con sus dudas o sus curiosidades que ni siquiera les contestamos o, si lo hacemos, les respondemos cualquier cosa para salir del paso y que nos dejen en paz. Pero si supiéramos lo importante que pueden llegar a ser nuestras respuestas, "meditaríamos bien qué y cómo les contestamos", ya que esa falta de diálogo o de serenidad puede ocasionar leves pérdidas de confianza que, sumadas, quizá conduzcan a su alejamiento y desafecto en la etapa de la adolescencia...