Estar lo más entretenidos a nivel cognitivo que puedan con series, lectura, hacer videollamadas con sus seres queridos y pensar que es algo temporal. Esas son las recomendaciones de una psicóloga consultada por EFE Salud para que los catorce españoles que viajaban en el crucero con un brote de hantavirus pasen de la mejor manera posible la cuarentena y no se resienta su salud mental.
Desde el pasado domingo los catorce españoles del buque «MV Hondius» se encuentran en una planta de aislamiento del hospital Gómez Ulla, de Madrid, para pasar el periodo de cuarentena, que se irá determinando en función de la situación.
La experiencia vivida
La psicóloga y divulgadora Patricia Ramírez asegura que la manera en la que la experiencia vivida en el crucero ha afectado a los pasajeros dependerá de cada uno y de cómo su cerebro ha podido interpretarlo.
Les ha podido originar un trauma si la persona piensa que ha estado en peligro de muerte, si ha visto fallecer o conocía a las víctimas contagiadas, en definitiva si se han encerrado en esa fase de anticipar lo catastrófico que puede ocurrir.

«Claro que puede quedar grabado ahí esa experiencia traumática y que luego tengan toda una serie de síntomas que activen situaciones, como no querer volver a viajar en un crucero o ansiedad cuando ven un barco en la televisión», afirma Ramírez, también conocida como «Patri Psicóloga».
Pero también depende, por ejemplo, de cómo vivieron la pandemia, de la huella que les pudo dejar, y de si se encuentran bien físicamente, es decir, si están asintomáticos lo más plausible es que estén más tranquilos.
Los recursos emocionales
Y, por supuesto, de los recursos emocionales que cada uno tenga para gestionar esa situación.
«Igual hay alguien ahí que tiende a ser victimista o alarmista y hay otras personas que tienden a ser como mucho más tranquilas, que dan reposo», añade la experta.
En este sentido, destaca la importancia de la «emoción colectiva», ya que viajaba un grupo de personas y en esos casos el estado emocional «se contagia muy rápidamente, tanto la tranquilidad como la alarma».
No hay que olvidar que estas personas se encontraban de vacaciones en un crucero, donde han podido ver cómo sus expectativas de disfrute se han visto truncadas.
«Ahí hay gente que puede frustrarse y caer en ese bucle de ‘por qué me pasa esto a mí’ y otras personas que ponen a prueba su resiliencia, su capacidad de adaptación, porque el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación para buscar soluciones y, en ese momento, trabajar la flexibilidad mental para adaptarse a la situación que ahora tienen y que no pueden cambiar», explica Ramírez.
La «aceptación»
Por eso es muy importante «la palabra aceptación», pero eso no significa resignación ni tirar la toalla sino «dejar de luchar contra una situación que ahora uno mismo no puede controlar».

La psicóloga explica que el cerebro humano tolera «muy mal» el no saber qué esta pasando, cuánto va a durar la situación y ahí es donde puede aparecer la ansiedad, que se une al hecho de estar fuera de casa durante un tiempo, «que aumenta muchísimo la sensación de vulnerabilidad».
Es una «montaña rusa», donde se junta la incredulidad, el miedo, la necesidad constante de información y también la hipervigilancia: estar pendiente uno mismo de si tose, le duele la cabeza, se encuentra mal, etcétera.
Es algo temporal
Con todo este cóctel, la cuarentena también puede afectar a la salud mental, por eso la psicóloga considera que la mejor manera de llevar la experiencia es que puedan estar entretenidos, porque, además, son personas que se encuentran asintomáticas.
«Si pueden trabajar algún ejercicio de meditación, la lectura, poder ver series, poder estar en contacto por videollamada con sus seres queridos, que tengan su foco de atención fuera, porque si lo tienen dentro aparece esa hipervigilancia», considera la psicóloga.
Y esa hipervigilancia, de estar controlandose si tienen síntomas puede generar dificultad para dormir, buscar información de forma constante sobre su estado y tener imágenes recurrentes de lo vivido a bordo a causa del hantavirus, con lo que se puede ver mermada la salud mental.
Que piensen, además, que es algo temporal, que no se va a alargar durante toda la vida.
«Esto es un punto muy importante en la resiliencia, saber que aquello que tú estás atravesando ahora de manera traumática, que puede ser una enfermedad, un confinamiento, el duelo por una persona que ha fallecido, siempre va a ser algo temporal y que poco a poco vas a recuperar tus emociones, tu forma de ser, tu estilo de vida, tu vida en general», puntualiza Ramírez.
Con el fin de cuidar la salud mental de los españoles que están en cuarentena por hantavirus, el Comisionado de Salud Mental del Ministerio de Sanidad, ha diseñado un dispositivo de atención telefónica 24 horas, además del acompañamiento continuo de un profesional de la salud mental por si lo pudieran necesitar.



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