Infecciones transmisión sexual adolescentes
EFE/Ana Escobar

Diez medidas de los pediatras para frenar el aumento de las infecciones de transmisión sexual en adolescentes

El inicio precoz de las relaciones sexuales, la normalización de las prácticas de riesgo y la influencia de las redes son factores que han contribuido a aumentar los casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) entre adolescentes. Los pediatras proponen diez medidas para frenar la incidencia, como garantizar la educación sexual desde la infancia y facilitar el acceso gratuito a preservativos.

Para la Asociación Española de Pediatría (AEP) abordar las infecciones de transmisión sexual en adolescentes es una «cuestión urgente de salud pública» porque esta etapa vital está marcada por «profundos» cambios físicos, psicológicos y sociales que aumentan la vulnerabilidad frente a estas patologías.

En un artículo publicado en «Anales de Pediatría», el órgano de expresión científica de la AEP, los expertos del grupo de trabajo de VIH e ITS de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP), analizan la situación actual así como los principales retos en prevención, diagnóstico y tratamiento de las ITS.

Señalan una serie de factores que contribuyen al incremento sostenido de las ITS, como el adelanto en la edad de las relaciones sexuales, que se sitúa en los 16,5 años de media, el aumento del número de parejas, la normalización de prácticas de riesgo y la falta de educación afectivo-sexual integral.

A todo ello se unen las «dificultades de acceso» al sistema sanitario y la influencia de los contenidos digitales.

En Europa

Los datos de los sistemas de vigilancia epidemiológica reflejan que en Europa las ITS han protagonizado un «notable» incremento en los últimos años.

En concreto, en 2023 los casos de gonorrea aumentaron un 31 %; y un 13 % los de sífilis respecto al año anterior, con un incremento acumulado del 300 % y del 200% respectivamente en comparación con 2014.

Ese mismo año, se notificaron aproximadamente 230.000 casos de infección por clamidia, que es la ITS bacteriana más diagnosticada.

Tendencia similar en España

La tendencia de las ITS en España «es similar», con los casos de gonorrea que se han triplicado en los últimos cinco años y en la actualidad suman once veces más que los registrados en 2014.

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EFE/EPA/DIVYAKANT SOLANKI

La infección por clamidia mantiene también una incidencia creciente: el grupo de edad de 15 a 24 años concentra una proporción significativa de los diagnósticos.

“Estas cifras deben interpretarse teniendo en cuenta que muchas ITS cursan de forma asintomática, especialmente en mujeres, lo que conduce a un infradiagnóstico y a una subestimación de la incidencia real”, asegura María Luis Navarro, pediatra del Hospital General Gregorio Marañón de Madrid y primera firmante del artículo.

La pediatra incide en que contraer una ITS puede tener consecuencias relevantes a corto, medio y largo plazo, entre las que se incluyen complicaciones reproductivas, transmisión de infecciones y «un importante impacto psicosocial”.

El decálogo

Los pediatras valoran los avances en el manejo integral de las infecciones de transmisión sexual tanto en la prevención como en el diagnóstico y en el tratamiento sobre todo entre los adolescentes, pero consideran que no han sido suficientes para frenar el crecimiento de estas infecciones.

Por eso el grupo de trabajo de VIH e ITS de la SEIP ofrece diez recomendaciones:

  • Garantizar una educación sexual integral desde la infancia, adaptada a la edad, que aborde no solo la prevención de ITS, sino también la afectividad, el consentimiento, la diversidad y las relaciones saludables.
  • Formar a los profesionales sanitarios, especialmente pediatras, en salud sexual con un enfoque actualizado, integral y libre de estigmas, que facilite el acompañamiento adecuado a los adolescentes.
  • Asegurar el acceso confidencial a los servicios sanitarios, ofreciendo atención específica, cercana y adaptada a adolescentes, respetando su autonomía y madurez.
  • Asegurar el acceso confidencial a los servicios sanitarios, con una atención específica, cercana y adaptada a adolescentes, que respete su autonomía y madurez.
  • Facilitar el acceso gratuito a preservativos y lubricantes.
  • Reforzar la vacunación frente a ITS prevenibles, como el virus del papiloma humano o la hepatitis.
  • Promover el cribado en adolescentes sexualmente activos con estrategias accesibles como la autotoma de muestras para mejorar la detección precoz.
  • Garantizar el seguimiento y tratamiento adecuados con pautas sencillas y adaptadas que favorezcan la adherencia.
  • Realizar estudio de contactos para identificar casos asintomáticos y cortar la cadena de transmisión.
  • Facilitar el acceso a estrategias de prevención biomédica, como la profilaxis pre y postexposición frente al VIH, en adolescentes con mayor riesgo.
  • Abordar el impacto emocional y social de las ITS para reducir el estigma y promover la salud psicosocial y favorecer una vivencia saludable de la sexualidad.

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