Si tienes la desgracia de caerte al suelo y romperte el dedo corazón por la interfalángica distal y proximal al intentar parar el golpe con la mano, no te quedará otro remedio que pasar por el quirófano para que l@s traumatólog@s te recoloquen los fragmentos óseos desprendidos, sin abrir la piel, empleando la técnica de tracción con agujas de Kirschner, normalmente de acero inoxidable...