Si en el 2014 la calvicie empezó su cuenta atrás final con la aparición de Artas, el robot que trasplanta pelo, el cierre del 2015 nos ha traído cuatro innovaciones del humanoide más capilar y más estético: previsualización del resultado final, mayor rapidez en las extracciones en la zona dadora, selección exclusiva de los bulbos con dos o más folículos y realización de las incisiones precisas en la zona calva, el paso previo a la automatización total de los trasplantes capilares...