Mette-Marit de Noruega y la fibrosis pulmonar
La familia real noruega con la princesa Mette-Marit en medio, durante la celebración del Día Nacional en Asker. EFE/EPA/LISE ASERUD

La última imagen de Mette-Marit de Noruega y su enfermedad: la fibrosis pulmonar

La aparición de la princesa Mette-Marit en el Día Nacional de Noruega, este domingo, en la que se la ve con una cánula nasal, muestra uno de los efectos de la enfermedad que padece desde hace años: la fibrosis pulmonar.

Qué es la fibrosis pulmonar

Se trata de una enfermedad crónica de causa desconocida que provoca un endurecimiento o cicatrización progresiva (lo que se denomina fibrosis) del tejido pulmonar.

La fibrosis pulmonar deteriora, lenta pero progresivamente, la función respiratoria, según información de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Suele ser de pronóstico grave. Es muy importante, por ello, el diagnóstico precoz, ya que cuando antes se empiece el tratamiento con antifibróticos antes se puede frenar la progresión.

Los síntomas y el tratamiento de la enfermedad de Mette-Marit

Mette-Marit, de 52 años, esposa del príncipe heredero Haakon, fue diagnosticada de fibrosis pulmonar crónica en 2018, una enfermedad que en los últimos años la ha obligado a cancelar su asistencia a varios actos de la agenda de la Casa Real noruega.

Esta enfermedad tiene síntomas son poco claros y suelen confundirse con los de otras enfermedades del pulmón. Puede aparecer tos y disnea (sensación de falta de aire, ahogo).

Al principio solo hay signos al realizar esfuerzos, pero en fases más avanzadas los síntomas son más frecuentes, incluso en reposo.

Mette-Marit
Los príncipes Haakon y Mette-Marit de Noruega en un campeonato de esquí. EFE/EPA/Terje Pedersen

No existe ningún tratamiento que cure la enfermedad. Hay tratamientos antifibróticos que enlentecen la progresión y mejoran el pronóstico.

En casos avanzados de la enfermedad se necesita la administración de oxígeno y en otros hay que recurrir a un trasplante pulmonar.

El trasplante como opción

También hay que contemplar el trasplante de pulmón.

«Estamos llegando al punto en el que será necesario un trasplante de pulmón, y estamos llevando a cabo los preparativos necesarios para garantizar que esto sea posible cuando llegue el momento», dijo el jefe del Departamento de Medicina Respiratoria del Hospital Universitario Rikshospitalet de Oslo, Are Martin Holm, en un comunicado de la Casa Real de finales del año pasado.

La Casa Real señaló entonces que Mette-Marit necesitaba cada vez más un régimen de ejercicio específico, descanso y recuperación física, aunque ha manifestado «un gran interés» en seguir desempeñando sus funciones.

El programa oficial de la princesa se organizará de manera que sus actividades se adapten en la medida de lo posible a su estado de salud, se añadía en la nota.

«Siempre tuve la esperanza de que pudiéramos controlar la enfermedad con medicamentos y hasta ahora la evolución había sido bastante lenta. Sin embargo, últimamente ha sido más rápida de lo que tanto yo como los médicos esperábamos», declaró Mette-Marit a la televisión noruega NRK.

En una rueda de prensa posterior al anuncio de la Casa Real, Holm, responsable del Departamento de Medicina Respiratoria del único hospital de Noruega que practica trasplantes de pulmón, señalaba que había entre 20 y 40 pacientes en lista de espera.

También afirmó que era demasiado pronto para incluir a la princesa heredera en esa lista de espera porque su situación aún no era entonces lo bastante grave, aunque dijo que «ya se la está preparando para un trasplante».

Para ser considerado candidato a un trasplante, hay que estar «lo bastante enfermo», pero también «lo suficientemente sano» como para soportar el tratamiento posterior, dijo.

«Es una intervención importante y conlleva riesgos. Las personas que se someten a un trasplante deben tomar además potentes medicamentos inmunosupresores durante el resto de su vida», subrayó.

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