A Pilar Guallart le impactó que el único recuerdo que pudo conservar de su nieta Ana, que nació con 24 semanas de gestación y que falleció, fuera la venda con la que se le cubría la cabeza y una jeringuilla con agua bautismal. A su nieto de 2 años "le llegó al alma" ver a su hermano Pablo, también prematuro, con una venda igual...