El envejecimiento ya no es percibido como una etapa de declive, sino como un ciclo de la vida que ha de estar marcado por una actitud, unos hábitos y un cuidado de la salud específicos. El estudio ‘Bienvejecer’, elaborado por las consultoras Alpha Research y Burson Global para ASISA a partir de 2.000 entrevistas, destaca, de hecho, que la visión de la ciudadanía española sobre su propia vejez es optimista: un 37 % se ve autónomo y con buena calidad de vida.
Es uno de los datos del informe, hecho a hombres y mujeres de entre 30 y 50 años durante los 12 primeros días del pasado mes de septiembre, pero varios más caminan en la misma dirección. Según consta en el estudio, del que Burson Global ha informado mediante nota de prensa, uno de cada cinco españoles percibe el inicio del envejecimiento como una etapa en la que hay que cuidarse más y tener una actitud positiva.
El inicio del envejecimiento, por cierto, se situaría entre los 41 y 50 años para la mayoría. No obstante, este periodo se identifica con el bienestar y no tanto con la pérdida.
Los encuestados, además, asocian un «buen envejecer» con el mantenimiento de la independencia, el cuidado de la salud y la capacidad de disfrutar la vida con vitalidad. El envejecimiento se visualiza como un periodo de equilibrio, experiencia y bienestar, por tanto.
¿Influye ser padre o madre en la forma de ver la vejez?
El estudio demuestra que la perspectiva del envejecimiento ha cambiado en distintos ámbitos:
- El comienzo del envejecimiento varía según el género. Un 24 % de hombres lo sitúa entre los 41 y 50 años, lo que opina un 17 % de mujeres.
Un porcentaje ligeramente menor (21 %) de los encuestados sitúa el inicio entre los 51 y 60 años.
- La percepción de la vejez es una experiencia subjetiva. En Navarra, un 33 % indica que el tipo de envejecimiento depende de la persona. La media nacional en este parámetro se ha colocado en un 16 %.
- La paternidad y maternidad influyen. Las personas sin hijos tienden a adelantar el inicio del envejecimiento a entre los 30 y 40 años. Un 16 % de las personas sin hijos/as opina así, pero la cifra desciende al 9 % en las personas que son padres.
La diferencia viene dada por el «reloj biológico», señala el informe, pues no solo guía decisiones vitales, sino que además modula la percepción individual del proceso de envejecimiento.

- El optimismo que caracteriza esta percepción del envejecimiento tiene que ver con el momento en que cada persona decide empezar a cuidar su salud.
Un 34 % de los encuestados afirma haber empezado a cuidarse, o tener previsto hacerlo, a partir de los 30 años. Un 26 % asegura que partir de los 40. Son las mujeres (36 %) más previsoras que los hombres (31 %).
Esta conciencia preventiva es especialmente notable en Andalucía, donde el porcentaje de personas que comienza a cuidarse en la treintena se eleva al 41%. Los datos de ASISA revelan una clara conciencia sobre la importancia de la prevención.
- En cuanto a las principales inquietudes de la población sobre el envejecimiento, el informe muestra que no son de índole estética, sino de salud.
Para un 69 % de los encuestados, la preocupación principal es el deterioro cognitivo, o bien la pérdida de memoria o bien la de agilidad mental, seguida de cerca por los problemas de salud crónicos, que inquietan al 68 %.
Optimistas cuando nos vemos con más de 70
Al imaginar su vida después de los 70 años, los españoles son optimistas. A pesar de las preocupaciones, la mayoría proyecta un futuro de vitalidad e independencia. Así lo manifiestan el 37 % de los entrevistados. En Castilla-La Mancha el porcentaje sube hasta el 48 %.
Un 24 % se ven como personas saludables y activas, con suficiente energía para dedicarse a sus hobbies y actividades diarias.
Uno de cada cuatro (25 %) se ve completamente independiente y capaz de valerse por sí mismo.



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