En una entrevista con EFEsalud, Adolfo recuerda la superación de la hepatitis C y cómo era su vida antes de que la sanidad pública comenzara a financiar los nuevos antivirales, el primero de los cuales fue el conocido como Sovaldi.
Y cómo reivindicó junto a otros muchísimos pacientes que esos medicamentos llegaran a todo aquel que lo necesitase. Algo que empezó a materializarse a partir de 2015, con la aprobación de un Plan para que la sanidad pública los incluyera.
«Antes de estos tratamientos mi vida era muy complicada», señala Adolfo. El medicamento que había estaba basado en interferón, que tenía «unos efectos terribles» además de la pérdida del cabello y de peso. Él probó hasta cinco distintos y decidió no continuar porque uno de ellos casi le mata. La eficacia no llegaba ni al 40 %.
Y llegaron los nuevos antivirales
Hasta que, con los avances científicos y médicos, llegaron los nuevos antivirales. Tras meses y meses de batalla para que todos los pacientes tuvieran acceso a los tratamientos a través de la sanidad pública, lo consiguieron.
«España fue el primer país del mundo en dar estos tratamientos a nivel masivo y generaron una curación extraordinaria como no se recuerda con otras enfermedades. Es un éxito de la sanidad pública española «, celebra Adolfo, quien fue presidente de la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C en la Comunidad de Madrid.
Para Adolfo la llegada de los fármacos supuso «la salvación»: «Para mí y para mucha gente. Una esperanza, una ventana de vida (…) la panacea», abunda.
Al inicio tenían una eficacia del 90 %, poco después fue del 100 % y sin efectos secundarios. Un tratamiento sencillo que consiste en una tomar una pastilla al día durante dos meses.
Así, recuperó su calidad de vida. Hoy por hoy, Adolfo no tiene ninguna secuela de la enfermedad porque el hígado es «muy agradecido» y se regenera. Hace una vida completamente normal.
Vídeo EFE/María Abad
«Fue como pasar de la noche al día»
Para el coordinador de la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE) y jefe de sección de hepatología del Hospital Universitario de La Paz, de Madrid, Javier García Samaniego, estos nuevos fármacos se enmarcan como «uno de los hitos más grandes de la Medicina».
«Pasamos de tener enfermos por los que no había muchas soluciones y con muchos efectos secundarios a poder curar con tratamientos sencillos y cortos en el tiempo. Es un giro copernicano, como pasar de la noche al día», afirma a EFEsalud García Samaniego.
Incluso estos fármacos superan los resultados obtenidos en los ensayos clínicos.
Lo que aún queda por delante
De esta forma, la hepatitis C ya no es un problema clínico en términos de tratamientos sino de salud púbica, ya que hay que intentar, en opinión del especialista, diagnosticar a todos.
«España es uno de los países desarrollados que más cerca está de alcanzar los objetivos de eliminación fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2030», asegura el doctor García Samaniego.
La OMS, según el coordinador de AEHVE, estima que entonces había aproximadamente unos 71 millones de personas infectadas en el mundo. Gracias a los nuevos antivirales, la carga de enfermedad ha disminuido cerca de un 20 %.
Adolfo García, que curiosamente fue paciente del hepatólogo de La Paz, coincide en que el reto es diagnosticar a todos los portadores del virus para que se mediquen y curen.
Concreta Adolfo las poblaciones de riesgo, como aquellos que tienen prácticas sexuales sin protección, usuarios de drogas que intercambian jeringuillas o aquellas personas a las que transfundieron sangre antes de 1986, entre otros colectivos.
«Confío en que la hepatitis C se pueda erradicar de España, porque hay voluntad. Las asociaciones de pacientes hemos colaborado con las administraciones y hay que realizar esos esfuerzos», reclama Adolfo.
Desde 2015 al 30 de junio de 2023, se trataron en España a 164.502 personas con antivirales, de las que el 95 % se ha curado. Y si en 2016 el 62 % de quienes iniciaron el tratamiento tenía una enfermedad hepática avanzada, en 2022 la cifra cayó al 29 %.
La prevalencia del virus de la hepatitis C en España es del 0,15 %, una de las tasas más bajas a nivel europeo. Es un ejemplo de superación de la hepatitis C.


