Volver a la vida tras permanecer varios meses en estado de coma es la esperanza de cualquier familia, pero también es un reto para la persona que empieza a recuperar poco a poco la conciencia y el control sobre algunas facultades perdidas como el habla. Sin embargo, hay varias secuelas que no se borran y que el paciente tendrá que asumir según sea el caso, como la pérdida de fuerza, el deterioro en la memoria o en la visión...