Las autoridades continúan en estado de alerta tras este brote de hantavirus en el parque nacional de Yosemite, en California, donde se ha contabilizado un noveno caso de infección.
El foco de la enfermedad se vincula con una zona de acampada del parque donde todos los infectados pasaron al menos una noche durante el mes de junio.
La inquietud generada por las noticias de fallecimientos por el hantavirus en el popular parque nacional ha llevado a que las autoridades envíen cartas informativas sobre el virus a 230.000 personas que visitaron el complejo natural desde junio.
El hantavirus es un síndrome pulmonar que se transmite por inhalación de los hedores provenientes de orines, excrementos o saliva de roedor y se manifiesta entre 4 y 10 días después como una gripe, aunque tiene una tasa de mortalidad del 38 por ciento.
Todos los infectados son de origen estadounidense, siete de ellos californianos, uno de Pensilvania y otro de West Virginia.


