Cuando una mujer o un hombre se tuerce o retuerce el mismo tobillo, más aún si no practica deporte competitivo o no suele usar zapatos de tacón alto, debe sospechar que la articulación que une su pierna con su pie tiene que sufrir algún tipo de patología que le lleva, una y otra vez, a cojear y sentir dolor: "Además, el esguince repetido de hoy y mañana te asegura para el futuro una artrosis por degeneración cartilaginosa", destaca el doctor Ramón Navarro Mont, cirujano traumatólogo de la Clínica CEMTRO de Madrid...