virus Nilo
Trampa para mosquitos en Palomares del Río (Sevilla) para evitar el virus del Nilo. EFE / David Arjona

El virus del Nilo, la amenaza de cada verano

Cada verano, con el calor intenso y en zonas con más humedad, aparece el virus del Nilo, un patógeno que transportan los mosquitos y que provoca un cuadro similar a la gripe. En algunos casos, puede ser mortal.

Ya se ha producido la primera muerte de esta temporada, un hombre de 82 años en Dos Hermanas (Sevilla). Se trata del primer fallecido desde 2024 por esta enfermedad ya que en 2025 no hubo ninguna víctima mortal. Sin embargo, en el año 2024 se registraron veinte muertes.

Perteneciente al género de los flavivirus, el virus del Nilo Occidental tiene su principal reservorio en las aves, por lo que se disemina cuando un mosquito (generalmente del género culex) pica a un ave infectada y luego lo inocula a una persona, pero no es contagioso entre personas.

¿Cómo actúa este virus? Transcurre en el 80 % de los casos sin síntomas o síntomas leves, mientras que el otro 20 % de los afectados desarrolla una enfermedad viral grave, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El periodo de máxima incidencia es entre finales de agosto y primeros de septiembre.

Síntomas y factores de riesgo

Según datos de la OMS y del Instituto Nacional de Salud Carlos III, el virus del Nilo tiene las siguientes características:

  • La gran mayoría de los casos son leves y el cuadro clínico más habitual es un síndrome pseudogripal con síntomas inespecíficos como fiebre, mialgia, fatiga, malestar general, náuseas y vómitos.
  • La enfermedad dura entre 3 y 6 días.
  • El periodo de incubación es de 3-15 días, aunque puede extenderse hasta 21 días.
  • En pocos casos, menos del 1%, la infección se manifiesta como enfermedad neuroinvasiva.
  • La enfermedad más grave engloba tres síndromes: meningitis (35-40% de los cuadros), encefalitis (55-60%) y parálisis flácida aguda (5-10%).
  • Entre los factores de riesgo para el desarrollo de estos cuadros se encuentran la edad avanzada y la historia de trasplante de órgano sólido (debido a la inmunosupresión asociada); diabetes, hipertensión y otras patologías que producen inmunocompromiso.
  • El tratamiento de los pacientes con afección grave neuroinvasora consiste en medidas de sostén, tales como hospitalización, administración de líquidos por vía intravenosa, apoyo respiratorio y prevención de infecciones secundarias.
  • Actualmente, no existe vacuna preventiva para humanos. La inmunidad que confiere la infección suele ser duradera.

Qué hacer para prevenir el virus del Nilo

Según la OMS, los mensajes de salud pública que debe recibir la población son:

  • Reducir el riesgo de transmisión por los mosquitos. Las medidas para prevenir la transmisión deben centrarse inicialmente en la protección personal y comunitaria contra las picaduras de mosquitos mediante el uso de mosquiteros, repelente de insectos, uso de ropas de color claro (camisa de manga larga y pantalón) y evitar las actividades al aire libre en horas en que los mosquitos pican más.
    • Además, los programas comunitarios deben alentar a las comunidades a destruir los criaderos de mosquitos en las zonas residenciales.

  • Reducir el riesgo de transmisión de los animales a los seres humanos. Hay que usar guantes y otras ropas protectoras cuando se manipulan animales enfermos o sus tejidos y durante las operaciones de matanza de animales.

  • Reducir el riesgo de transmisión por transfusión sanguínea o trasplante de órganos. Las restricciones a la donación de sangre y órganos y las pruebas de laboratorio para el tamizaje se deben considerar cuando hay brotes epidémicos en las zonas afectadas, una vez que se haya evaluado la situación epidemiológica local o regional.
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Imagen al microscopio de mosquitos capturados en la provincia de Sevilla para determinar si están infectados del virus del Nilo. EFE/Fermín Cabanillas

Los expertos no creen que haya un brote como el de 2024

Jordi Figuerola, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la Estación Biológica de Doñana, asegura que no se prevé este año un brote de la enfermedad que transmiten los mosquitos portadores del Virus del Nilo Occidental (VNO) como el registrado en 2024, cuando fallecieron veinte personas en España, once de ellas en Andalucía.

En declaraciones a EFE, Figuerola ha incidido en que este año hay más circulación de mosquitos que transmiten este virus, pero ha aclarado que se está «muy lejos de que se produzca un brote como el de 2024» y, de hecho, ha apuntado que hace dos años hubo más de cincuenta casos graves y actualmente hay cinco en toda Andalucía.

No obstante, ha señalado que por las intensas lluvias del invierno y de esta primavera era esperable que hubiera más circulación de mosquitos portadores del VNO y ha indicado que los picos de afluencia de mosquitos se han adelantado respecto a otros años.

Por tanto, todo indica que se van a registrar más casos de infectados que en 2025, pero, según el investigador del CSIF, «de momento nada a apunta a que haya un brote de características importantes».

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