voz personas trans
Bandera del Orgullo LGTBIQ+. EFE/ Alejandro Prieto

La voz se identifica con el género y cambiarla puede ser otro desafío para las personas trans

Una persona que inicia una transición de género, al no identificarse con el que le fue asignado al nacer, y lo hace mediante un proceso hormonal y/o quirúrgico, se encuentra con un escollo, su voz. Modificarla no es un proceso sencillo. El papel de los logopedas es ayudar a las personas trans a conseguir que su voz les represente.

En la Semana del Orgullo LGTBIQ+, la logopeda Laura Martín, experta en neurociencia y comportamiento vocal, destaca la voz como una de las señas de identidad de una persona, “es nuestra carta de presentación” y, por teléfono, por ejemplo, ya nos da información sobre el género, entre otras características.

“La voz es identitaria, además de un carácter sexual secundario que asociamos también al género. Por eso, puede que a las personas trans su voz no las represente, que se produzca una diferencia entre lo que eres y cómo suena tu voz”, explica en una entrevista con EFE Salud.

No identificarse con la voz puede tener consecuencias

La adolescencia es la etapa donde se produce el cambio de voz, especialmente en los niños: “La laringe va a cambiar, sus pliegues vocales van a hacerse más gruesos, sus órganos de resonancia van a hacer que su voz también suene más grave y más oscura”, indica la logopeda.

Es entonces cuando una persona a quien se asignó el sexo masculino al nacer, pero que se identifica como mujer, empieza a presentar problemas de identidad y eso repercute en sus relaciones sociales, personales y laborales, evita la exposición pública y sufre consecuencias emocionales.

Pero también cuando ya han empezado los procesos de transición de género, con tratamientos hormonales en los que el cuerpo va cambiando, la voz apenas se altera: “Es muy difícil presentarte de una manera y que tu voz suena de otra”, apunta Laura Martín.

“No a todas las personas les ocurre, pero muchas veces hay inhibición, no querer comunicarse, no querer exponerse, tener miedo a, por ejemplo, una entrevista de trabajo cuando se está en el proceso de cambio de género, porque al final visualmente y auditivamente es la información que recibimos de las personas”, relata.

voz personas trans
La logopeda Laura Martín, especializada en neurociencia y comportamiento vocal. Foto cedida

Cómo influyen las hormonas en los procesos de transición de género

En los hombres trans, las hormonas que intervienen, principalmente la testosterona, modifican la estructura de la laringe: los pliegues vocales se engrosan y la propia laringe cambia de forma (aumenta el tamaño de sus cartílagos y desciende su posición en el cuello), de modo que la voz se hace más grave, también ayudada por un trabajo de adaptación logopédica.

Sin embargo, explica la logopeda, en las mujeres trans, las hormonas, como los estrógenos, no tienen un efecto tan directo en la voz.

Es en estos casos cuando los y las logopedas intervienen para acomodar las estructuras de la voz, “para que ese sonido más grave no suene forzado y se perciba como una voz cómoda”, señala Laura Martín.

Se trabaja con ejercicios vocales para aumentar el tono de voz, como escalas o sonidos ascendentes, o para llevar ese tono a funciones que no son la voz hablada pero en las que se emite sonido, como la tos, la risa o el llanto.

“Intentamos ir controlando, a nivel del tono vocal, cuánto de agudo podemos llegar conseguir su voz. Es decir, las hormonas actúan pero después del entrenamiento con logopedia podemos conseguir una voz todavía más aguda, pero de una manera cómoda, no impostada o fingida”, apunta.

Cirugía cuando las hormonas y la logopedia no son suficientes

Si a pesar del proceso hormonal y el trabajo de logopedia, la voz sigue sonando masculina en mujeres trans, existe un procedimiento quirúrgico, la glotoplastia, practicado por especialistas en otorrinolaringología.

Se trata de una cirugía de laringe que tensa las cuerdas vocales y provoca que la voz suene más aguda.

Cuando se finge la voz

Cuando las mujeres trans intentan feminizar su voz, fingiendo y forzando, se produce un sobreesfuerzo.

“Unos pliegues vocales con configuración masculina no pueden sostener una emisión vocal en unos tonos tan agudos durante un tiempo prolongado, es decir, durante toda una conversación, y al final pueden hacerse daño”, advierte la logopeda.

Laura Martín considera que las personas que se someten a una transición de género ya tienen una identidad clara y hay aspectos de la comunicación que no hay que modificar: “Se sienten mujeres u hombres y su comunicación muchas veces ya es femenina o masculina, aunque el tono de su voz no lo sea, pero sí su prosodia, su manera de expresarse, sus gestos..”.

“Entonces, el problema se produce cuando es el tono el que no concuerda con esa identidad”, puntualiza la también directora del Máster Terapia Vocal en la Universidad CEU Cardenal Herrera.

La logopeda señala que el tratamiento de la voz suele ser la culminación del proceso de transición, aunque, apunta, también hay personas que se sienten cómodas con su voz, se identifican con ella y no la cambian.

Artículos relacionados