La insuficiencia cardíaca afecta a la calidad de vida de los pacientes, de tal forma que el 37 % de ellos precisan de ingreso hospitalario. Los expertos, que han observado como se ha convertido en una epidemia durante las últimas décadas, ven imprescindible aplicar nuevas y "buenas prácticas" sanitarias. Apuestan por crear círculos asistenciales específicos para estos pacientes, cada vez son de mayor edad y comorbilidad...