“La muerte es dulce; pero su antesala, cruel”, decía el escritor Camilo José Cela. Médicos, enfermeros, terapeutas, psicólogos, fisioterapeutas y voluntarios trabajan en cuidados paliativos con el objetivo de convertir esa antesala, esos días, semanas o meses previos al desenlace de la vida, en momentos de sosiego y reconciliación con uno mismo y con los demás. Lejos del dolor, pero cerca de los seres queridos...