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Imágen de un videoblog de EFEsalud sobre el aparato digestivo.

Células madre al rescate ante la metástasis en el hígado por el cáncer de colon

La cirugía es el único tratamiento para erradicar la metástasis en el hígado a causa de un cáncer de colon, una vez que la quimioterapia ha conseguido reducir el tumor. Sin embargo, no siempre es posible, de hecho hay pacientes que no consiguen salir adelante. Un nuevo estudio trata de confirmar la eficacia de un tratamiento con células madre que aumente la supervivencia en estos casos

Se trata de un ensayo clínico que indagará en el potencial que tienen las células madre del propio paciente para facilitar la regeneración del hígado y poder operar la metástasis, según explica a EFE Salud la cirujana del Hospital Clínico San Carlos de Madrid Alejandra García Botella, que lidera el proyecto.

Entre el 25 y el 30 % de los pacientes que tiene cáncer de colon va a desarrollar metástasis en el hígado, órgano al que con más frecuencia se extienden las células cancerosas en este tipo de tumores, por delante del pulmón y el peritoneo.

El papel de la cirugía

«En los pacientes que tienen cáncer colorrectal con metástasis hepáticas la finalidad última es conseguir operarles porque es el tratamiento principal con intención curativa», señala García Botella, quien es vicesecretaria de la Asociación Española de Cirugía (AEC).

Esto quiere decir que, para poder erradicar de forma completa el cáncer y aumentar así la supervivencia del paciente, se le extirpa la metástasis con cirugía, todo ello acompañado de quimioterapia, inmunoterapia o diferentes tratamientos oncológicos, que permita el control del tumor primario, limite donde se haya extendido y no se disemine más.

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La cirujana del Hospital Clínico San Carlos, Alejandra García Botella. Foto cedida por la AEC

En ocasiones la metástasis no se concentra en un solo punto del hígado sino en varios.

Pero en la cirugía se quita una buena parte del hígado, lo que se traduce en que el paciente tiene que tener este órgano de buen tamaño y una parte tenerla sana para evitar un fallo hepático.

«El hígado tiene esa capacidad de crecer, regenerarse y suplir la función suficiente para que el paciente pueda vivir. Pero para que pueda hacer eso, tiene que haber un mínimo de hígado sano. Si nosotros de golpe quitamos el 60% del hígado tratado previamente con quimioterapia va a hacer una insuficiencia hepática y no lo va a soportar, no le va a dar tiempo a regenerarse», subraya la experta.

Agrandar el hígado

En la actualidad hay diferentes mecanismos para conseguir el control de la enfermedad y aumentar el tamaño del hígado antes de plantear la cirugía.

«Al momento del diagnóstico, solo entre un 10 y 15 % de los pacientes con cáncer de colon con metástasis hepáticas va a ser candidato a una resección curativa, siendo su supervivencia menor del 2 % a 5 años sin tratamiento», asegura García Botella.

Si se consigue operar la metástasis, la supervivencia a cinco años aumenta entre un 40 y un 60 %.

La técnica más utilizada y más segura para aumentar el tamaño es la embolización portal. Consiste en «hacer trabajar al hígado previamente, sacarle el músculo, es como llevarle a un entrenamiento máximo».

Para ello, se «tapa» la vena porta, que es junto con la arteria hepática, por donde le llega al hígado la sangre oxigenada. El fin es que esa parte del órgano a la que le llega el oxígeno en sangre por la arteria trabaje más, ya que la otra no lo hace.

«Es un entrenamiento, como si estuviéramos sometiendo al hígado a hacer sentadillas todos los días», apunta la experta.

Cómo aumentar la supervivencia

El problema es que el 20 % de los pacientes de cáncer de colon con metástasis en el hígado no lo consigue por diferentes motivos. Puede ser porque la enfermedad progresa y la metástasis se extiende a la otra parte del hígado o porque éste tarda demasiado en crecer.

Normalmente el tiempo de regeneración del hígado son de cuatro a seis semanas y si está muy dañado, tarda más.

Por eso, el estudio que ha puesto en marcha la cirujana, financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), pretende aumentar la supervivencia y no dejar escapar a los pacientes que no sobrevive, consiguiendo con células madre que el hígado se regenere antes y mejor. El ensayo

Hay que tener en cuenta, además, que la quimioterapia que se usa para el cáncer de colon daña «mucho» el hígado, por eso hay que tener «un balance muy fino» entre conseguir controlar el cáncer y no provocar otra enfermedad con el quimioterápico.

La cirujana señala que estudios previos han desvelado que el hígado se regenera gracias a un tipo de células madre, las CD133.

El estudio que ha puesto en marcha la doctora, y cuyo coinvestigador principal es el jefe de servicio de Farmacología y coordinador de la Unidad Multidisciplinar de Terapias Avanzadas del Clínico, Emilio Vargas, va a emplear esas células madre del propio paciente para la regeneración.

Más rápido y mejor

«¿Qué hacemos después? Sacamos las células, las seleccionamos. Para saber si funciona o no tendremos un grupo control de pacientes al que le haremos la técnica normal, que es la embolización portal y la cirugía y otro grupo control que le haremos la embolización portal, pero les ayudaremos con células madre», abunda García Botella.

El objetivo para ese segundo grupo es evitar el decalaje de tiempo y que el hígado se regenere más rápido y mejor.

«Esa es la hipótesis y hay que demostrarlo, que la regeneración sea más rápida y de mejor calidad, que sea un hígado bueno, no que aumente solo porque se haga grande, sino que controle esos efectos dañinos que tiene la quimioterapia», sostiene la vicesecretaria de la AEC.

Este estudio, en el que participarán seis hospitales de la Comunidad de Madrid, ya cuenta con un precedente liderado también por García Botella hace unos años, aunque en esa ocasión la participación fue limitada a tres pacientes, y en los tres se consiguió el objetivo.

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