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EFE/Ramon Gabriel

Escasez de terapia hormonal para la menopausia en las farmacias: preguntas y respuestas sobre este tratamiento

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Desde hace meses faltan varios tratamientos hormonales usados para aliviar los síntomas de la menopausia y ha abocado a cientos de miles de mujeres a peregrinar por las farmacias; aunque hay alternativas, la falta de acceso rápido a un médico que las recete y la desconfianza pueden llevar a muchas a abandonar su terapia hormonal. Preguntas y respuestas sobre estos tratamientos.

Los problemas de suministro registrados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) afectan a fármacos de terapia hormonal sustitutiva (TSH), empleados en situaciones como menopausia, fallo ovárico precoz, extirpación o mal funcionamiento de los ovarios o por las mujeres trans.

Muchos factores explican los problemas de abastecimiento, indican a EFE fuentes de la Aemps; lo cierto es que, añade la ginecóloga de Gine4 Mercedes Herrero, cada vez más pacientes demandan estas terapias que ya usan alrededor de 400.000 mujeres, y que para muchas son absolutamente imprescindibles.

Lenzetto, el espray que ha acabado tensionando el mercado

El espray de estradiol Lenzetto empezó a escasear en marzo por un problema con el difusor; la Aemps confía en que en noviembre el suministro recupere la normalidad.

Mientras la agencia trabaja para traer más unidades, las usuarias tienen como alternativa el gel Oestraclin o varios parches, pero el aumento de la demanda derivado de la escasez de Lenzetto ha acabado lastrando también la disponibilidad de algunas presentaciones de los parches Evopad -los únicos financiados- y Estradot.

Desde julio y hasta el 30 de noviembre faltará también Bijuva, una combinación de 17β-estradiol y progesterona, por la suspensión de todas las actividades de fabricación, envasado y comercialización.

Su producción ya es estable, pero la acumulación de pedidos está provocando restricciones en todos los mercados, aunque también se puede sustituir con distintas combinaciones de sus principios activos.

Climodien es un caso distinto porque ha dejado de venderse a nivel mundial a petición del laboratorio. No se prevé que su retirada provoque un gran impacto, puesto que cuenta igualmente con medicamentos alternativos de estrógenos y progestágenos en comprimidos como este fármaco, cuya cuota de mercado además es de apenas el 14 %, inferior a la de tres de sus sustitutos.

«Que haya opciones no quiere decir que no estemos ante un problema»

«Es fundamental transmitir el mensaje de que faltan algunas de las presentaciones de hormonas naturales. El espray transdérmico se puede sustituir por el parche o la crema, también administrados a través de la piel. Incluso disponemos de pastillas de estradiol natural que podrían servir a la mujer, a menos que no pueda usar tratamiento oral», tranquiliza Herrero.

No obstante, puntualiza: «Que haya opciones no quiere decir que no estemos ante un problema».

«La adherencia terapéutica es fundamental para que un tratamiento sea eficaz. Cuando falta un fármaco, es muy frecuente que se interrumpan tratamientos, con la pérdida de oportunidad que esto supone. Además, para muchas mujeres no es sencillo acceder al médico que les puede prescribir una alternativa», advierte la especialista de Gine4.

Estos cortes de suministro pueden generar además desconfianza en las pacientes y en los profesionales, en los que puede despertar cierto recelo a prescribirlos.

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La doctora Mercedes Herrero, ginecóloga y sexóloga/Foto cedida

A la búsqueda de terapia hormonal para la menopausia en las farmacias

El desabastecimiento de hormonas, despojadas del tabú que pesaba sobre ellas a consecuencia de un estudio antiguo que las asociaba erróneamente a un mayor riesgo de cáncer ya desmitificado, está abocando a muchas mujeres a un eterno deambular por farmacias.

Así le ha ocurrido a Silvia, a quien se le indicó Lenzetto para aplacar sus vaivenes de ánimo a la vuelta del verano, cuando conseguir un difusor era ya prácticamente una tarea imposible, y eso que lo intentó por distintas farmacias, relata a EFE.

Por ello, ha preferido esperar a iniciar su tratamiento en noviembre; mientras, trata de mitigar sus problemas con complementos que le ha recomendado su ginecóloga.

Algo parecido le ocurrió a Julia, a quien su farmacéutica consiguió encontrarle hace meses un pulverizador gracias al sistema ‘Farmahelp’, una plataforma que ayuda a las farmacias a localizar medicamentos con problemas de suministro.

Sin embargo, optó por comenzar otra terapia que la convencía menos ante el temor de que cada mes se repitiera la misma situación, algo que no se podía permitir ante los punzantes sofocos y otros síntomas que a sus 44 años le estaban mermando su calidad de vida.

La situación ha llevado a Rebeca Martín, una mujer de 49 años con menopausia en tratamiento con THS, a abrir una campaña en change.org, que ya ha recopilado más de 20.000 firmas para exigir que «se actúe de forma preventiva ante posibles problemas de abastecimiento» y que «se ofrezcan alternativas accesibles cuando un medicamento falte».

«Es muy frustrante, las mujeres nos estamos convirtiendo en detectives, llamamos a varias farmacias, nos desplazamos de una a otra, buscamos existencias en otras localidades, intentamos averiguar por nuestra cuenta qué alternativa hay», denuncia. Y lo peor es que «a nadie parece importarle».

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EFE/Paco Paredes

Preguntas y respuestas sobre la terapia hormonal sustitutiva

La Sociedad Internacional de Menopausia (IMS, por sus siglas en inglés) tiene un documento que responde a las dudas recurrente sobre la terapia hormonal para la menopausia que ahora escasea en las farmacias.

¿Para quién está destinada la terapia hormonal?

La terapia hormonal está indicada convencionalmente para mujeres con menopausia natural y quirúrgica, que experimentan síntomas vasomotores y/o vulvovaginales molestos.

La terapia no debe considerarse un «elixir de la juventud». Tampoco está indicada en la actualidad para la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares o demencia en mujeres en la edad habitual de la menopausia.

Sí es una terapia preventiva importante para mujeres con insuficiencia ovárica primaria (IOP) o menopausia temprana, incluso si son asintomáticas.

En cuanto a las mujeres que tiene riesgo alto por su estado de salud, es necesario un asesoramiento «cuidadoso» sobre el riesgo-beneficio con cualquier otro medicamento.

¿Qué tipos y dosis de terapia hormonal?

En cuanto al tipo de estrógeno -una hormona sexual femenina-, señala que no hay evidencia de que haya que replicar la proporción precisa de los cuatro estrógenos humanos (estrona, estradiol, estriol, estetrol).

La mayoría de los tipos alivian los síntomas vasomotores y genitourinarios si se usan en dosis suficientes.

A pesar de las diferencias biológicas entre los tipos de estrógeno, el documento asegura que hay poca evidencia de diferencias clínicamente significativas en eficacia y seguridad.

En cuanto al tipo de progesterona -otra hormona- subraya que tiene una indicación para prevenir la hiperplasia y el cáncer de endometrio. Y la mayoría de los progestágenos lo consiguen si se usan en dosis y duración suficientes.

Sobre las dosis de estrógeno y progestágeno, deben ser las mínimas totalmente efectivas, para lograr los máximos beneficios con efectos adversos mínimos.

¿Cuándo se debe iniciar y suspender la terapia?

En el caso de aquellas mujeres que tienen menopausia temprana o fallo ovárico prematuro la terapia hormonal se debe iniciar lo antes posible tras el diagnóstico. El objetivo es restablecer la calidad de vida y reducir la probabilidad de riesgos para la salud a largo plazo. El tratamiento debe prolongarse hasta, al menos, la edad habitual de la menopausia.

Sobre si deben comenzarla las mujeres que estén en la premenopausia, el documento destaca que está indicada actualmente para mujeres que se encuentran en la menopausia/perimenopausia tardía.

En este sentido, explica que los síntomas asociados a la menopausia a menudo comienzan en la premenopausia, por lo que considera que se puede utilizar fuera de indicación en estas mujeres pero puede haber una mayor incidencia de efectos adversos.

Esto se debe, explica, a la producción intermitente de estrógenos endógenos.

Y añade: Se requiere urgentemente la investigación de nuevos enfoques de tratamiento en la premenopausia/perimenopausia.

Para las mujeres postmenopáusicas mayores (más de 59 años) indica que no se recomienda iniciar el tratamiento por los posibles riesgos.

Sí señala en estos casos la prescripción personaliza basada en la evaluación de los beneficios y los riesgos, especialmente en mujeres que tienen síntomas vasomotores persistentes.

Los límites en cuanto a la duración de la terapia no se deben establecer porque insta a emplear un enfoque personalizado, que empodere a las mujeres para que tomen una decisión individual basada en la evidencia.

¿Por qué es importante la terapia hormonal?

La menopausia no necesariamente requiere un tratamiento más allá de la optimización del estilo de vida, la dieta o el ejercicio, entre otros. No obstante, los profesionales deben identificar y abordar los síntomas y riesgos asociados a la menopausia.

Las terapias hormonales y alternativas medicinales siempre deben estar respaldadas por medidas de optimización de la salud y terapias de conversación si están indicadas.

La IMS considera que todas las mujeres en el mundo deben tener un acceso fácil y equitativo al conocimiento basado en la evidencia y la atención médica para poder tomar decisiones de salud.

Hace hincapié en que cuanto más amplio sea el arsenal de opciones de tratamiento, más fácil será individualizar el manejo de la menopausia.

Aquellas mujeres que eligen no usar terapias hormonales o que tienen un alivio insuficiente de los síntomas, efectos adversos o contraindicaciones deben poder elegir opciones no hormonales basadas en la evidencia científica.

Estas opciones, según la IMS, deberían hacerse más accesibles dada la creciente evidencia de sus beneficios.

El acceso a la terapia hormonal sustitutiva

Entre otras cosas, la IMS incide en que los gobiernos, los profesionales de la salud y la sociedad tienen el deber de informar a las mujeres sobre la menopausia para empoderarlas y puedan tomar la mejor decisión para ellas.

Y es que un asesoramiento adecuado tiene beneficios que conllevan una reducción de la carga de atención sanitaria para la sociedad, así como una mayor eficiencia y productividad en el lugar de trabajo.

El documento de la IMS se hace eco de que en muchos países las mujeres tienen poco o ningún acceso a estas terapias ni opción a alternativas.

Asimismo, recalca que la mejora de la prestación de servicios de atención médica para la menopausia es esencial por el envejecimiento global y la pandemia de enfermedades no transmisibles.

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