Las mujeres que consumen aceite de oliva, dos o más cucharadas al día en su dieta, presentan un 28% menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama en comparación con aquellas que no utilizan siempre este tipo de aceite.

Dos o más cucharadas de aceite de oliva virgen contra el cáncer de mama
Una visitante observa las distintas variedades de aceite en XX edición de la Feria Internacional del Aceite de Oliva e Industrias Afines Expoliva de Jaén. EFE/ José Manuel Pedrosa

Dos o más cucharadas de aceite de oliva virgen contra el cáncer de mama

Este efecto protector del aceite de oliva virgen se constata en un subanálisis del estudio epidemiológico EpiGEICAM que promueve el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama y que publica la revista científica “European Journal of Clinical Nutrition (EJCN).

Este análisis evalúa la presencia de distintos tipos de grasas (aceite de oliva, oliva virgen, girasol, maíz, soja, margarina y mantequilla) en la alimentación de dos grupos de mujeres, con cáncer de mama y sin esta enfermedad.

Según los resultados, el consumo de aceite de oliva virgen para sazonar, freír o cocinar, sumado a la ingesta de dos cucharadas en crudo (en ensalada o con verduras), reduce un 28% el riesgo de cáncer de mama.

Se desprende de este estudio que tomar aceite de oliva virgen, sobre todo en ensalada o con verduras, tiene un efecto protector frente al cáncer de mama, “pero su consumo no puede ser excesivo, porque otros estudios científicos demuestran la relación entre la elevada ingesta calórica y el mayor riesgo de cáncer de mama”.

Lo aclara Marina Pollán, directora del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (CNE-ISCIII), co-coordinadora del Grupo de Trabajo de GEICAM de Tratamientos Preventivos, Epidemiología y Cáncer Heredofamiliar y miembro de la Junta Directiva de GEICAM.

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Tostada con aceite de oliva/EPA

El análisis corrobora que el consumo moderado de aceite de oliva virgen está asociado a una menor incidencia del cáncer de mama, mientras que la literatura científica demuestra que contiene sustancias con efecto protector frente a este tumor, muchas de las cuales se pierden con el proceso de refinado del aceite, puntualiza la doctora Marina Pollán.

En el estudio EpiGEICAM, de casos y controles, y cuyo objetivo es investigar el papel de los factores reproductivos y el estilo de vida, incluyendo el tipo de dieta y el consumo de alcohol, en el desarrollo del cáncer de mama en España, participaron 1.017 mujeres recientemente diagnosticadas de este tipo de cáncer y 1.017 mujeres sin la enfermedad.

Los datos de EpiGEICAM van en la misma línea de los de un ensayo clínico coordinado por la Universidad de Navarra dentro del estudio multicéntrico PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) y del CIBEROBN al demostrar que la dieta mediterránea reduce en dos terceras partes el riesgo de desarrollar cáncer de mama.