El calor y la humedad del verano crean un ambiente propio para el crecimiento de bacterias y provocan que enfermedades como la cistitis aumenten.
La cistitis es una inflamación de la vejiga que puede causar síntomas molestos como dolor al orinar, necesidad frecuente de miccionar y sensación de ardor.
Es una infección común que afecta especialmente al género femenino debido a factores fisiológicos y hormonales que hacen que las mujeres sean más susceptibles a esta condición.
Además, la resistencia antibiótica es un desafío en el tratamiento de estas infecciones, lo que subraya la necesidad de una elección cuidadosa de los antibióticos y la formación continua de los profesionales de salud.
La doctora Mercedes Herrero, ginecóloga, sexóloga y jefa de la unidad de mama de Gine4 en HM Hospitales Montepríncipe y Sanchinarro explica que las mujeres son especialmente propensas a la cistitis debido a su anatomía, ya que la uretra es más corta y facilita la entrada de bacterias desde el ano.
«Además, factores como el embarazo, la menopausia y el uso de ciertos anticonceptivos pueden aumentar el riesgo. Personas con un sistema inmunitario debilitado o con antecedentes de infecciones urinarias también tienen mayor probabilidad de desarrollar cistitis», indica la experta.
Estrategias para prevenir la cistitis
La experta ofrece una serie de claves para prevenir la cistitis en verano:
- Hidratación adecuada: La ginecóloga aconseja beber suficiente agua durante el día, especialmente en verano, para mantener el tracto urinario limpio y libre de bacterias y así evitar la cistitis. Se recomienda beber al menos 8 vasos de agua al día.
- Higiene personal: Después de nadar, es importante cambiarse el traje de baño mojado por ropa limpia y seca lo antes posible ya que la humedad puede favorecer el incremento de bacterias. La doctora recomienda usar jabones adecuados para esta zona que respeten el pH y evitar productos irritantes.
- Ropa adecuada: Se debe usar ropa interior de algodón y evitar prendas ajustadas que puedan retener la humedad. La sexóloga señala que el algodón permite una mejor ventilación y reduce el riesgo de infecciones.
- Micción frecuente: No hay que retener la orina durante largos periodos. Orinar con frecuencia ayuda a expulsar las bacterias del tracto urinario.
- Evitar productos irritantes: Evitar el uso de productos que puedan resultar irritantes para la zona íntima, duchas vaginales y otros productos, como los perfumados, que puedan alterar el equilibrio natural de bacterias en el área vaginal.
- Orinar tras las relaciones sexuales: la ginecóloga señala que durante las relaciones sexuales, las bacterias de la vulva ascienden hacia la vejiga. Al orinar se expulsan y disminuimos la posibilidad de infecciones.

Alimentos que pueden ayudarte con la cistitis
Además de mantener buenas prácticas de higiene, algunos alimentos y suplementos nutricionales pueden tener efectos que ayudan a prevenir la cistitis.
- Probióticos: Los probióticos pueden contribuir a mantener un balance saludable de bacterias en el organismo. El consumo de yogur y otros alimentos ricos en probióticos puede ser beneficioso para la salud urinaria.
- Vitamina C: La vitamina C acidifica la orina, lo que puede dificultar la proliferación de bacterias. Incorporar alimentos ricos en vitamina C como fresas, naranjas y pimientos puede ser una medida preventiva eficaz.
- D-Manosa: Este suplemento es un tipo de azúcar que se encuentra en pequeñas cantidades en las frutas y se ha demostrado que ayuda a prevenir la adherencia de las bacterias a las paredes de la vejiga.
- Arándanos rojos: El zumo de arándanos rojos es conocido por sus propiedades preventivas contra las infecciones urinarias. La especialista explica que los compuestos presentes en los arándanos, como las proantocianidinas, pueden impedir que las bacterias se adhieran a las paredes del tracto urinario.

Aun así, los especialistas de MUSA recomiendan que los complementos alimenticios no deben sustituir en ningún caso una dieta equilibrada.



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