Practicar deporte en invierno presenta más complicaciones que en otras épocas del año. Resulta más difícil mantener una rutina en el ejercicio.
Sin embargo, realizar actividad física en esta época implica beneficios como la aceleración del metabolismo, la mejora del rendimiento físico y del estado de ánimo, el refuerzo del sistema inmunológico y el desarrollo de la resistencia al frío.
Aprovechar la luz, hacer del ejercicio un hábito, practicar deporte en grupo, realizar actividad física en espacios cerrados y no olvidar un calentamiento adecuado son las claves que ofrece Cigna Healthcare para no interrumpir la rutina del ejercicio por el frío.
Las temperaturas extremas, con el aumento de las lluvias y las nevadas, pone de relieve la importancia de no perder la rutina de hacer ejercicio a causa del frío.
Hacer deporte no debe depender de la época del año, pero la motivación para mantenerse activo disminuye considerablemente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala la inactividad física como uno de los principales factores de riesgo de mortalidad por enfermedades no transmisibles.
Según indica la OMS, las personas con un nivel insuficiente de actividad física tienen un riesgo de muerte entre un 20 y un 30 por ciento mayor en comparación con las personas que alcanzan un nivel suficiente de actividad física.
Los expertos de Cigna Healthcare ofrecen cinco claves para vencer la falta de motivación para hacer deporte en invierno y adoptar definitivamente este hábito.
Cinco claves para practicar deporte en invierno
Aprovechar la luz, pero siempre protegido
Es recomendable realizar la actividad física en las horas con más luz, por la mañana o primeras horas de la tarde. La luz puede mejorar el estado de ánimo y la motivación y, además, estas horas suelen ser las que tienen temperaturas más altas y se puede aprovechar la vitamina D que proporciona el sol.
Es importante contar con ropa adecuada y proteger las zonas más sensibles al frío como son la garganta, manos, extremidades y cabeza mediante prendas como gorro con orejeras o pasamontañas, camiseta con cuello térmico y guantes térmicos resistentes al viento para evitar una situación de hipotermia.
Hacer del ejercicio un hábito
Es natural que la motivación para hacer ejercicio no siempre sea la misma y que algunos días suponga un reto. por eso, es muy importante convertir el ejercicio físico en un hábito más.
Mantener la constancia independientemente de las temperaturas o la estación es clave para crear una disciplina.
Establecer un horario fijo, planificar el entrenamiento o ejercicio a realizar y medir los progresos son las estrategias fundamentales para afianzar el hábito.
Deporte en invierno en grupo
Hacer deporte con otras personas anima la práctica deportiva y ayuda a superar los momentos en los que se hace más difícil.
La responsabilidad compartida y la posibilidad de socializar hace que sea más complicado renunciar y posponer el ejercicio.
Elegir un deporte en equipo u optar por realizar una escapada en la que la actividad física sea la protagonista, como un viaje de esquí o una excursión con raquetas de nieve, es una buena manera de socializar y convertir el deporte en algo divertido, ameno y llevadero.
Realizar actividad física en espacios cerrados
Aunque no todos los deportes se pueden hacer en espacios cerrados, la mayoría ofrecen una alternativa indoor que ayuda a no interrumpir el ejercicio por el frío.
Hoy en día, existen alternativas a las tradicionales máquinas de gimnasio, como bandas elásticas o mancuernas que permiten hacer el ejercicio desde casa.
Si la actividad física que se realiza es un deporte, en muchos casos se puede optar por un polideportivo.
El calentamiento es imprescindible
Hacer un buen calentamiento antes de la práctica de cualquier actividad física es muy importante para no sufrir lesiones, pero todavía más si cabe en invierno, cuando las temperaturas son más bajas y los músculos están más rígidos y menos flexibles.
Con el calentamiento, el cuerpo entra en calor y se previene de la aparición de distensiones y desgarros musculares.
Junto a una buena hidratación, el calentamiento ayuda a mejorar la respiración y optimiza el rendimiento de la actividad física al aumentar la circulación sanguínea y la entrega de oxígeno a los músculos.




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