Prueba de talón a un bebé con el fin de prevenir y detectar enfermedades congénitas/EFE

Expertos piden mayor equidad en cribados neonatales a nivel nacional

Expertos sanitarios han echado en falta una mayor equidad en la cartera común de servicios asistenciales para subsanar las diferencias entre Comunidades Autónomas en el número de patologías que se analizan en los cribados neonatales.

Este planteamiento sobre los cribados neonatales se ha puesto de manifiesto en la jornada «Detección precoz de enfermedades congénitas: Una oportunidad de futuro», organizada por la Fundación para la Investigación en Salud (FUINSA), en colaboración con Novartis, en la que han participado diferentes expertos y especialistas.

La Jornada se ha desarrollado a lo largo de tres mesas redondas, tituladas respectivamente, «La aportación de los cribados neonatales en la sanidad de hoy»; «La salud pública y la detección precoz y sus procedimientos»; y «Los directivos de la salud ante la detección precoz».

En el curso de los debates de la jornada, el investigador principal del Grupo de Biomedicina Molecular, Celular y Genómica del Instituto de Investigación La Fe y de la Unidad U755 de CIBERER y vocal de la Junta Directiva de la Asociación Española de Genética Humana, José María Millán, ha definido a España como “el país con mayores diferencias intranacionales en Europa”, y ha argumentado que en otros lugares como Italia se criban cerca de 40 enfermedades y hay diferencias por regiones de máximo 6, o en Francia y Países Bajos el programa establecido es igual en todo el país.

Actualmente, las enfermedades endocrino-metabólicas que abarca el Sistema Nacional de Salud (SNS) son 7, a la espera de que se consoliden otras 4 más que han sido aprobadas; aunque en algunas regiones los programas llegan hasta las 40 patologías.

En esta misma mesa de debate, «La aportación de los cribados neonatales en la sanidad de hoy», la jefa del Servicio de Prevención de la Enfermedad en la Salud Pública de las Islas Baleares, Antònia Galmés, ha remarcado que “hay que saber dónde estamos”, en el sentido que vivimos en país muy descentralizado y eso implica que las comunidades tengan ciertas competencias propias.

“O aceptamos eso o repensamos el modelo de Estado”, ha dicho en su intervención para añadir que “tenemos que valorar la calidad de nuestros programas, tenemos muy buenas coberturas”.

Junto a ellos, la jefa de la Unidad Técnica de Programas de Cribado Poblacional en la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, María Vicenta Labrador, ha destacado que en los 55 años en los que se han desarrollado los cribados neonatales en España, se han realizado 17,5 millones de pruebas a recién nacidos, y cada año son “450-500 casos a los que se les detectan patologías para evitar mayores síntomas”.

Bajo su experiencia, entre los retos que se deben resolver están adaptar los criterios y evaluar los resultados de los programas a nivel nacional, así como incorporar nuevas enfermedades e invertir en la validación de nuevas técnicas.

En la mesa redonda ‘La salud pública y la detección precoz y sus procedimientos’, Estefanía García, miembro de la Unidad de Programas de Cribado en el Ministerio de Sanidad, ha asegurado que trabajan con los distintos equipos para “agilizar los procedimientos” al estilo del calendario de vacunación, por ejemplo.

Eso sí, para García, “no basta con incluir 40 enfermedades en cartera, si no se puede asegurar la calidad de la prueba de cribado y diagnóstico”, para lo cual ha insistido en establecer protocolos consensuados con el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

Por su parte, la directora general de Salud Pública de Castilla La-Mancha, Laura Ruiz, ha apoyado este aspecto para que el documento marco sea un instrumento “vivo” para adaptarse a los cambios y que se agilicen los procedimientos “si tenemos evidencias de que una prueba es positiva” para la sociedad.

La jornada se ha completado con una tercera mesa, «Los directivos de la salud ante la detección precoz», en la que se ha ofrecido una visión de la materia tratada bajo tres perspectivas: los directivos de la salud ante la detección precoz, con la participación del presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), José Soto; la expectativa de los pacientes a través de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER); y el doble campo sociosanitario y político, con la intervención de la coordinadora del Área de Medicina Personalizada y de Precisión del Servicio Vasco de Salud, Miren Nekane.

De izq. a derecha, María Vicenta Labrador, jefa de la Unidad Técnica de Programas de Cribado Poblacional de la Consejería de Sanidad de Madrid; José María Millán, investigador principal del Grupo de Biomedicina Molecular, Celular y Genómica del Instituto de Investigación La Fe y vocal de la Junta Directiva de la Asociación Española de Genética Humana; Antón Herreros, director general de FUINSA; y Antònia Galmés, jefa de Servicio de Prevención de la Enfermedad y directora general de Salud Pública de Baleares/Foto cedida

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