Enfermedad de Gaucher, síndrome de Hunter, angioedema hereditario… Hay una infinidad de enfermedades minoritarias, -entre 6.000 y 9.000, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)- y muchas son desconocidas. Por eso la declaración del año 2013 como el Año Español de las Enfermedades Raras contribuye a que los profesionales sigan avanzando en la investigación y tratamiento de estas dolencias.
El fin de la iniciativa es reconocer públicamente la importancia de estas enfermedades y mejorar la calidad de vida del paciente.
Para ello, el gobierno pondrá en marcha campañas de información y sensibilización dirigidas tanto al público general como a los propios enfermos y profesionales sanitarios. También creará grupos de trabajo formados por expertos.
El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas impulsarán un plan de estrategia coordinada que pretende analizar las enfermedades desde el punto de vista sanitario, científico y social. Dentro de él se enmarca la Estrategia de Enfermedades Raras para promover la prevención y detección precoz, mejorar la atención sanitaria y aplicar terapias avanzadas.
Los enfermos de este tipo de patologías podrán recibir asistencia y tratamiento en nuevos centros, servicios y unidades de referencia (CSUR), financiados a través del Fondo de Cohesión Sanitaria.
Otra protagonista del año que entra es la quinua, un vegetal muy nutritivo. Su versatilidad agronómica y expansión del cultivo latinoamericano a otros continentes lo han convertido en un alimento de alto potencial.
La quinua contribuye a la lucha contra el hambre y la desnutrición en diversas regiones del planeta, sobre todo en países con pésimas condiciones de produccion por la escasa humedad, o donde la población no tiene acceso a fuentes de proteínas.
Este alimento vegetal contiene todos los aminoácidos esenciales (en el núcleo del grano), oligoelementos y vitaminas. Además, el cultivo de quinua permite lograr buenas cosechas y es muy resistente a las heladas.


