No cabe duda de que la tomografía computarizada de alta resolución (TCAR), como sucede con los análisis anatomopatológicos, es la prueba de diagnóstico por imagen determinante para desvelar enfermedades pulmonares de origen sistémico, como las EPID; pero la ecografía, inocua, rápida, económica y bien tolerada por l@s pacientes, más aún cuando se practica a las mujeres embarazadas, se abre camino, sin complejos, a base de ganar tiempo desde el minuto cero, ya sea en las consultas médicas o en las urgencias hospitalarias...