Este concierto de palabras, centrado en la prevención, el tratamiento y la deshabituación tabáquica, nos ofrece un estribillo sobradamente popular que nunca pasa de moda: «Para tener un buen futuro personal, familiar, social, incluso laboral, es vital no empezar a fumar, ni siquiera vapeando, o abandonar sin demora el hábito tabáquico».
Las personas, especialmente si son fumadoras, evitarán así las penurias del duro y frío invierno respiratorio, muchas veces el fin de sus días.
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, patología íntimamente ligada al humo del tabaco, contiene alrededor de 2.000 sustancias químicas, de las que más de 600 son tóxicas. De estas, en torno a 70 son carcinógenos, como el alquitrán, el amoniaco, el benceno o el arsénico.
Cabe resaltar, para más inri, que la EPOC mata lentamente: sólo en España mueren cerca de 29.000 personas cada año. A la par, el infradiagnóstico de la EPOC alcanza al 74,7% de casos (70,4 % en varones y 80,6 % en mujeres).
Datos que se podrían añadir a los fallecimientos anuales por cáncer de pulmón a nivel mundial: alrededor de 1,4 millones de fumadores y exfumadores.

Doctor Julio Ancochea, ¿Sonata de Primavera es una composición extraordinaria del maestro Antonio Vivaldi o es un toque de atención a los 1.100 millones de personas que fuman y necesitan respirar aire y no muerte?
«Es una llamada a la vida. La primavera es una buena oportunidad para profundizar en los conceptos de respirar vida, salud respiratoria y salud pulmonar… Y las reglas básicas son muy sencillas: no al tabaquismo activo y pasivo», responde.
«Pero tampoco a las nuevas formas de inhalar humo (calentamiento del tabaco, vapeo, cigarrillo electrónico, etc.) que se están introduciendo entre los jóvenes a través de una mercadotecnia apubullante de la industria tabaquera, incluso destacando que con estos dispositivos se puede dejar de fumar», continúa.
«No, no; no se dejen engañar… Las personas necesitamos una vida activa, nutrición adecuada, vacunación sistemática para luchar contra las infecciones, pensar y, sobre todo, aire sin contaminar», subraya el profesor Ancochea, director de la Cátedra de Medicina «Respira Vida« de la Universidad Autónoma de Madrid.
«Nuestra cátedra, patrocinada por la farmacéutica GSK, tiene el eslogan de ‘medicina respiratoria centrada en el paciente; de la investigación a la vida diaria’ y por eso queremos que nuestr@s pacientes respiren sueños, futuro, pasión, alegría o solidaridad, sean del Real Madrid o del Atlético de Madrid», ejemplariza el merengue.
«La cátedra está enfocada hacia la epidemiología, el diagnóstico e intervención precoces, la estratificación, las comorbilidades, los rasgos tratables, la cronicidad o el envejecimiento; y apostamos por una medicina basada en las 5P: preventiva, predictiva, participativa, personalizada y poblacional», explica.
«Siempre damos trascendencia sociosanitaria a las enfermedades altamente prevalentes, como asma, EPOC o apnea del sueño, pero también a las enfermedades minoritarias, como las EPID (enfermedades pulmonares intersticiales difusas)», distingue.

Doctor Ancochea, el 90 % de casos de EPOC están causados por el hábito tabáquico, ¿qué tiene que decir?
El estudio EPI-SCAN II en España muestra que la prevalencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en personas mayores de 40 años es del 11,8 % entre hombres y mujeres (14,6 % y 9,4 %, respectivamente).
Y, aunque el 80-90 % de los pacientes con EPOC sean o hayan sido fumadores, existen otros factores desencadenantes de esta patología respiratoria.
«Nos preocupan otros factores no relacionados directamente con el tabaquismo, ya sea el desarrollo pulmonar anómalo vinculado a la prematuridad del bebé o las infecciones respiratorias en la infancia, como la que provoca el virus respiratorio sincitial«, expone.
Son factores que determinan la aparición de una EPOC más precoz, a los que se añaden factores ambientales, la exposición a químicos en el ámbito laboral y causas genéticas (deficiencia de alfa-1 antitripsina).
Además, alrededor del 50% de la población es sedentaria y no realiza ejercicio físico diario o deporte alguno.
«Dejar de fumar, por tanto, es la mejor decisión que un paciente fumador debe tomar o puede tomar en su vida; y a la vez debemos pensar en los demás, en el tabaquismo pasivo, en respetar la convivencia», expone.
«En este momento, se está reformulando la actual ley antitabaco de 30 de diciembre de 2010 desde el Ministerio de Sanidad junto a las Comunidades Autónomas y diferentes Sociedades Científicas, como la SEPAR… Y es necesario dar un paso adelante», apunta el neumólogo.
Las nuevas propuestas consideran aumentar los espacios sin humo, como las terrazas de cafeterías y restaurantes o las marquesinas donde los viajeros esperan para subirse al transporte público.
También, se plantea proteger la salud de l@s menores y las personas frágiles de salud en el interior de los vehículos y las viviendas.
Asimismo, se subirán los impuestos que gravan el consumo de tabaco, sea con preparados clásicos, como el cigarrillo, o cualquier dispositivo tecnológico; y se estudia un nuevo empaquetado genérico además de nuevas medidas retrictivas en el sector de la publicidad.
«En términos de salud pública, el objetivo tenemos que situarlo en la lucha antitabaco para conseguir una generación de españoles libre del humo causante de enfermedades como la EPOC», asegura el Dr. Julio Ancochea.

Doctora Tamara Alonso Pérez, ¿en qué consiste el síndrome de agudizaciones de la EPOC?
Las exacerbaciones suponen un episodio agudo de inestabilidad clínica que acontece en el curso natural de esta enfermedad pulmonar. Estas agudizaciones provocan un empeoramiento sostenido de los síntomas respiratorios habituales de la EPOC.
El denominado recientemente síndrome de agudización de EPOC tiene bases fisiopatogénicas muy complejas.
«Normalmente, las agudizaciones son consecuencia del agravamiento de la limitación respiratoria al flujo aéreo o al agravamiento del proceso inflamatorio subyacente, aunque también puede deberse al resultado de ambos mecanismos patológicos», aclara.
«A veces, las agudizaciones en la epoc se agrupan en forma de racimo: un paciente tratado empeora y requiere una terapia adicional antes de conseguir su recuperación y, por tanto, el cese la exacerbación», detalla.
Otr@s pacientes mejoran tras el tratamiento de choque y, sin embargo, recaen en apenas cuatro semanas.
«Pero existe otra situación de mayor gravedad, que es la recurrencia. Tratamos a pacientes que sufren agudizaciones, se recuperan y recidivan cada cuatro o seis semanas, empeorando los síntomas. Este es el tipo de persona que sufrirá lo peor de la epoc», resalta.
De hecho, el síndrome de agudización fija la máxima atención en la frecuencia y no tanto en los síntomas de la EPOC (falta de aire -disnea-, sibilancias, opresión pectoral, tos con y sin esputo, infecciones respiratorias, debilidad).
«Si el paciente exacerba con frecuencia, da igual si es más o menos sintomático. Es un paciente exacerbador frecuente y eso es lo que va a decidir el tipo de tratamiento a llevar a cabo», razona la Dra. Alonso Pérez.
En la actualidad, la guía clínica GesEPOC enmarca tres fenotipos: pacientes que no exacerban o sí lo hacen, que a su vez se dividen en dos, dependiendo del grado de eosinofilia en sangre (exceso de glóbulos blancos), un indicador que determinará la terapia.

¿Y cuál es el impacto de estas exacerbaciones de EPOC en l@s pacientes y en el sistema sanitario?
«El síndrome de la agudización de la epoc impacta desde el punto de vista social, desde el punto de vista económico y, sobre todo, desde el punto de vista clínico, ya que empeora la calidad de vida de nuestros pacientes y, por supuesto, el pronóstico y su umbral de supervivencia», apunta la neumóloga.
No sólo el número de exacerbaciones y su gravedad están relacionados con una mayor mortalidad, sino que estos pacientes con síndrome de agudización de EPOC son más susceptible a las infecciones bacterianas y víricas.
«Sufrirán más colonizaciones bacterianas, emperorarán su función pulmonar, su estado de salud y su calidad de vida… y aumentarán su depresión, con peor estado cognitivo», describe.
Además, le rodearán las comorbilidades y un mayor riesgo cardiovascular, lo que supondrá incrementar las hospitalizaciones y el número de posibilidades de fallecer.
Tanto es así que el manejo de estos pacientes tiene su clave en el control integral y precoz de la EPOC.
«Aplicamos las terapias más avanzadas para l@s pacientes a corto y largo plazo; es decir, buscamos el control total de la enfermedad para disminuir al máximo posible el síndrome de agudización y aumentar la esperanza de vida, que no fallezcan por su epoc ni por sus comorbilidades», establece.
«Cada paciente de epoc, especialmente los que padecen el síndrome de agudización, debe ser tratado con las mejores estrategias disponibles, alejándonos de las inercias del día a día», concluye la Dra. Tamara Alonso Pérez.
A nivel social y económico, las agudizaciones de la EPOC generan entre un 11-12 % de consultas en Atención Primaria, hasta un 2 % de las visitas a Urgencias y, de ellas, cerca de un 10 % de ingresos hospitalarios. Las exacerbaciones representan entre un 50-60 % del coste global de la enfermedad.
La prevención frente al tabaquismo y la deshabituación tabáquica se posicionan como dos de las llaves médicas que sirven para abrir los ojos a las personas que fuman o están tentadas de hacerlo.

Doctora Elena García Castillo, ¿se puede dejar de fumar?
«Sí, sí, por supuesto. Se puede dejar de fumar. Lo fundamental es que los pacientes estén motivados, que expresen el deseo de querer dejar de fumar y, sobre todo, que tengan el apoyo constante de los profesionales sanitarios», garantiza la neumóloga de La Princesa.
El tabaquismo es una enfermedad adictiva con un alto impacto poblacional.
Existe una dependencia física en el fumador generada por la nicotina y una gran dependencia psíquica, que estará condicionada por factores psicológicos, sensoriales, gestuales, de hábitos asociados al consumo a lo largo de minutos, horas, días, semanas, meses y años… muchas veces los más difíciles de tratar.
¿Y de qué tratamientos disponen las médicas y los médicos para eliminar el hábito tabáquico?
El abordaje terapéutico se establece en función de la fase en la que se encuentre el paciente fumador o la paciente fumadora, de forma especial cuando sufren el síndrome de agudización en la EPOC, un ictus o un infarto de corazón y necesitan hospitalización.
«Para suprimir el hábito tabáquico existen dos grandes pilares: los farmacológicos y el tratamiento psicológico. En cuanto al primero, disponemos de terapia sustitutiva de nicotina, puntual y de mantenimiento, Vareniclina, Bupropion y Citisina», relaciona la Dra. García Castillo.
Todos ellos pretenden controlar el síndrome de abstinencia y evitar el placer del propio acto físico de fumar.
También, parches de nicotina, chicles, comprimidos y aerosoles.
«Por supuesto, los cigarrillos electrónicos y dispositivos similares, como el tabaco calentado, ni son eficaces ni son seguros para conseguir el objetivo de dejar de fumar», subraya.
«Pero todos estos tratamientos farmacológicos tienen que ir siempre apoyados del apoyo eficaz del tratamiento psicológico, reforzando la autoestima del paciente, algo que conlleva la deshabituación y mantener el tratamiento a largo plazo», reitera.
¿Qué papel juega la enfermería en la deshabituación tabáquica?
«El papel de la enfermería es crucial y muy, muy relevante porque, como sucede a diario en nuestra Unidad de Tabaquismo, el mayor peso terapéutico recae sobre la enfermería», opina.
«Y acompañan a l@s pacientes en todas las fases de la deshabituación tabáquica, incluso realizan las visitas domiciliarias de seguimiento y automatización farmacológica», destaca.
En el Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa brilla con luz propia la enfemera especialista y de práctica avanzada, Patricia López González, responsable del Programa de Alta Precoz del Enfermo Respiratorio Crónico (PAPER).
Doctor Julio Ancochea, ¿romper el círculo vicisoso de los adultos que fuman en el interior de los vehículos cuando viajan con niñ@s, adolescentes y jóvenes nos ayudará a librarnos de la EPOC en el futuro?
«Como podrá imaginar, no comprendo en absoluto cómo se puede fumar en un reciento cerrado, sea un vehículo o una vivienda, donde estén jugando, leyendo o comiendo nuestros propios hij@s o los hij@s de los demás», señala.
En el País Vasco se ha demostrado el beneficio de su norma antitabaco en pro de la salud infantil.
«El futuro pertenece a esas niñas y niños de los que usted me habla… ¡Fíjese!, en España estamos observando que aumentan los nacimientos de bebés prematuros», contextualiza.
«La mujer embarazada fumadora debe ser consciente de que su tabaquismo activo condicionará la salud respiratoria del feto durante la gestación: el bebé podrá sufrir enfermedades como la displasia broncopulmonar; es decir, un mal desarrollo pulmonar que le afectará el resto de su vida», advierte.
«Todos tenemos que ser conscientes y solidarios, fundamentalmente con las personas frágiles, los menores de edad, que están en pleno desarrollo orgánico y pulmonar. Para respetar a los demás debemos respetarnos a nosotros mismos», sentencia.
¡Más vale prevenir que curar!, añadimos desde EFEsalud, copiando el lema del seminario «Sonata de Primavera», antes de recordar que existen otros hábitos interesantes para respirar la vida, como el cine, la literatura, la música, el teatro y el amor.




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