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Álex Baena (d) de España celebra el gol contra Uruguay en el Mundial de la FIFA 2026 en el estadio Akron en Guadalajara (México). EFE/ Francisco Guasco

El gol del Mundial que Álex Baena dedicó a la niña María Caamaño

Álex Baena, autor de la victoria de España frente a Uruguay (0-1) en el Mundial 2026, le dedicó el gol a María Caamaño, la niña que luchó durante años contra un sarcoma de Ewing y murió el pasado mes de abril y cuya historia quedó vinculada a la selección española durante la Eurocopa de 2024.

“Quería dedicarle el gol a María, que era su cumpleaños hoy y desde arriba me ha ayudado a que ese balón entrara”, dijo en declaraciones a Dazn tras el partido del 26 de junio, día en el que la niña hubiera cumplido 14 años

Un gol en el que contó con la ayuda del error del portero uruguayo, Fernando Muslera, y, para Baena, también con “una patadita” de María Caamaño.

“Cuando he visto la repetición del gol he pensado que seguro que ella desde arriba ha dado una patadita para que entrara”, señaló.

La niña que celebró la victoria en la Eurocopa con la selección española

La mayoría recordamos a esa niña que compartió con los jugadores de la selección española de fútbol el triunfo en la Eurocopa de 2024 de Alemania. Con una camiseta de la Roja, la llamada «princesa futbolera guerrera» levantó la copa en Cibeles.

Con trece años, María Caamaño falleció el pasado 16 de abril a causa del sarcoma de Ewing, el segundo tumor óseo más común en niños y adolescentes.

Desde entonces, su recuerdo ha permanecido muy presente dentro de la selección española. Durante la concentración para el Mundial de 2026, una fotografía de María celebrando el título de la Eurocopa junto a los jugadores preside el gimnasio de la Baylor School de Chattanooga, campo base del equipo, y otra imagen suya encuentra en el vestíbulo del hotel.

Álex Baena fue uno de los futbolistas que mantuvo una relación más estrecha con ella.

Su historia también ha dado lugar a la creación de ‘M4RÍA, Princesa Futbolera Guerrera’, una edición especial del ‘Baby Pelón’ presentada por la RFEF y la Fundación Juegaterapia.

Los fondos recaudados con su venta se destinarán íntegramente a la beca ‘La Sonrisa de M4RÍA’, dedicada a apoyar la investigación del sarcoma de Ewing y a mejorar el futuro de otros niños que afrontan esta enfermedad.

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La salmantina María Caamaño Múñez, símbolo de la lucha contra el cáncer infantil y conocida como la ‘Princesa Futbolera Guerrera’ cuando levantó la última Eurocopa en Cibeles durante la celebración de la Selección Española de Fútbol. EFE / JP Gandul.

Un sarcoma de Ewing que llegó a los 7 años

María Caamaño, que recibió a los 7 años el diagnóstico de sarcoma de Ewing, se convirtió en símbolo de la lucha contra el cáncer infantil y contaba con miles de seguidores en redes sociales donde reflejaba, con una sonrisa, su día a día en su partido más importante.

«Afición, hoy no es M4RIA quien os escribe, hoy os escribimos su equipo titular. Después de lo mucho que disfrutó viendo con su tata el partido de sus equipos y amigos, la situación de M4RIA empeoró bastante y ha estado luchando mucho, hasta el último segundo para seguir adelante, pero estas cosas no se pueden controlar. Desde esta mañana, M4RIA ya está descansando», anunció entonces su familia en la cuenta oficial y pública de la niña en la red social Instagram.

Escribía su nombre «M4ría» porque fue a los 4 años cuando comenzó a jugar en un equipo con ese número hasta que tuvo que parar debido a su enfermedad.

María Caamaño, salmantina, recibió el Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2024 por el proyecto solidario de su asociación ‘La Sonrisa de María’, para la recaudación de fondos destinados a la investigación contra el cáncer, así como por su «bondad, generosidad, fortaleza y empatía».

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La salmantina Maria Caamaño Muñez (c), recibe en 2025 En Valladolid de manos del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco (i), el Premio Castilla y León 2024 de Valores Humanos y Sociales.EFE/Nacho Gallego

¿Cómo es el sarcoma de Ewing como el de María Caamaño?

El sarcoma de Ewing es un tumor óseo maligno que se forma en el hueso o en el tejido suave. Afecta principalmente a los adolescentes y adultos jóvenes, como también fue el caso de la influencer Elena Huelva y del joven tiktoker Carlos Sarriá.

Este tipo de tumor tiene predilección por los huesos largos de las extremidades o por los de la pelvis, señala la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

En algunos casos puede derivar en metástasis, que suele presentarse en el pulmón o en los huesos, como los de la columna.

¿Cuáles son sus causas?

El sarcoma de Ewing es un cáncer caracterizado genéticamente por la fusión de zonas de dos genes: EWSR1-FLI1. Se origina de células procedentes de una de las capas de desarrollo embrionario denominada mesodérmica, tal y como explica la Asociación Española contra el Cáncer.

Y aunque las causas exactas de este tipo de tumor no se conocen todavía, se han encontrado ciertas alteraciones genéticas que lo relacionan.

Incidencia del sarcoma de Ewing

Pese a que de modo general los sarcomas óseos son poco frecuentes, el sarcoma de Ewing como el de María Caamaño, constituye el segundo tumor óseo más común en niños y adolescentes.

Según la Asociación Española contra el Cáncer, se estima una incidencia anual de 2.93 casos por cada millón de habitantes.

Respecto a la prevalencia, es más alta durante la veintena, con hasta 9-10 casos por cada millón de habitantes al año.

La presencia de este cáncer en menores de cinco años y en mayores de treinta es muy rara.

Sintomatología

Aunque no cuenta con una gran cantidad de síntomas o incluso en algunos casos no se manifiestan, la Sociedad Americana de Oncología Clínica menciona ciertos signos a los que es importante prestar atención:

  • Rigidez, dolor, hinchazón, o sensibilidad en el hueso o en el tejido que rodea el hueso. Aproximadamente el 85 % de los niños y adultos jóvenes con sarcoma de Ewing tienen dolor intermitente y menos intenso durante la noche.
  • Un bulto cerca de la superficie de la piel que puede sentirse caliente y suave al tacto.
  • Fiebre que no disminuye.
  • Un hueso roto que se produce sin una lesión. Un tumor que crece en el hueso puede hacer que el hueso se debilite o se fracture.

Ante alguno de estos síntomas es importante consultar con un especialista, ya que en el caso de que finalmente se trate de un tumor, un diagnóstico precoz permitirá un abordaje con un pronóstico más favorable.

¿Cómo se diagnostica el sarcoma de Ewing?

De cara a diagnosticar este tipo de sarcoma, la SEOM apunta hacia la realización de diferentes pruebas:

  • Una radiografia simple de hueso que se completará con una tomografía axial computerizada (TAC) y/o Resonancia Magnética (RMN).
  • Una biopsia de tejido tumoral, esencial para un buen resultado terapéutico.
  • Un estudio de extensión para descartar metástasis. Se utilizará un TAC de tórax y abdomen para descartar la afectación de otros huesos del esqueleto, o en algunos casos una PET-TC (Tomografía por emisión de positrones) de cuerpo entero.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento del sarcoma de Ewing debe ser multidisciplinar, ya que requiere de varios recursos a la vez.

Combinará la quimioterapia neoadyuvante (se administra para reducir el tamaño del tumor antes del tratamiento principal), la cirugía y en algunos casos, también la radioterapia.

Pronóstico y supervivencia

El pronóstico de la enfermedad dependerá de si hay presencia o no de metástasis, ya que conlleva un peor pronóstico; de la localización y el tamaño del tumor; de la respuesta al tratamiento; y de la edad.

Aún habiendo superado la enfermedad, el seguimiento de estos pacientes debe ser prolongado, ya que la mayoría de las recaídas ocurren durante los primeros cinco años.

Respecto a la tasa de supervivencia, la Asociación Española contra el Cáncer apunta que ha ido en aumento en los últimos años, gracias a los tratamientos multimodales (quimioterapia, cirugía y radioterapia). Se ha pasado de una supervivencia a los cinco años del 44 % al 68 % y a los diez años del 39 % al 63 %.

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