Espanto a la oscuridad, pavor a los animales, terror nocturno, temor a quedarse a solo, pánico a los fantasmas... Todos son miedos frecuentes de la infancia, y es normal que aparezcan, pero el peligro reside en que se cronifiquen porque los padres no han sabido actuar ni dar las herramientas adecuadas a sus hijos para enfrentarse a ellos
...