Cualquier mujer embarazada, en condiciones de normalidad gestacional, debería optar libremente a dar a luz a su bebé en la vivienda familiar, si así lo deseara; pero no cabe duda, a su vez, de que la inmensa mayoría de los países no han logrado garantizar con suficiencia la resolución urgente de complicaciones que pudieran acontecer durante un parto en el ámbito domiciliario...