Comer tarde repercute en las bacterias de nuestro organismo y eso puede provocar problemas metabólicos e intestinales, inflamación, peor pérdida de peso si seguimos una dieta y obesidad. La investigadora Marta Garaulet, experta en cronobiología, lo ha comprobado en un estudio de la Universidad de Murcia en colaboración con la Universidad estadounidense de Harvard y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El 12 de noviembre, Día Mundial contra la Obesidad....