«Necesitamos un esfuerzo más amplio para detener una enfermedad que podría matar a cientos de miles, infligir horribles sufrimientos, desestabilizar economías y moverse rápidamente a través de las fronteras», dijo Obama.
El presidente estadounidense recordó que su país ha puesto en marcha un importante dispositivo en África contra el ébola y llamó a otros Gobiernos a sumarse a ese trabajo con «compromisos concretos».
«Mientras hablamos, Estados Unidos está desplegando médicos y científicos, apoyados por nuestro Ejército, para ayudar a contener el brote del ébola y perseguir nuevos tratamientos», señaló Obama en su intervención, en la que aseguró que seguirá movilizando a otros países para sumar esfuerzos.
Obama aseguró que crisis como la del ébola y otras que se viven en el mundo son una muestra del «fracaso» del sistema internacional a la hora de responder a «un mundo interconectado».
«No hemos invertido adecuadamente en la capacidad de la sanidad pública de los países en desarrollo», señaló como ejemplo.
El brote del ébola es uno de los asuntos que centran esta semana las discusiones de los líderes internacionales presentes en la Asamblea General de Naciones Unidas, que hoy acoge una reunión de alto nivel sobre la enfermedad.
En ella van a participar representantes gubernamentales, organismos como la OMS y el Banco Mundial, y organizaciones como Médicos Sin Fronteras y la Cruz Roja.


