Personajes famosos como la actriz estadounidense Sharon Stone o la británica Emilia Clarke, han tenido que hacer frente a un aneurisma cerebral, una lesión en un vaso sanguíneo que puede tener consecuencias fatales. Ahora ha sido el presentador español Jorge Javier Vázquez quien lo ha sufrido. Los expertos explican qué es un aneurisma y cuáles son los síntomas que deben alertar

Jorge Javier Vázquez, presentador de programas de televisión tan exitosos como “Sálvame” o “Gran Hermano Dúo” se recupera de una hemorragia “subaracnoidea de origen aneurismático”, un aneurisma, según el parte médico que ofreció el hospital madrileño donde ingresó.
Se trata de la misma patología que sufrió Sharon Stone en 2001, quien también tuvo un accidente cerebrovascular (ictus) causado por un aneurisma.
No obstante, la protagonista de “Instinto básico” tuvo que sobreponerse a graves secuelas pues, según ha confesado en varias entrevistas: “después del ictus no veía bien, era incapaz de leer, tartamudeaba y perdí la sensibilidad en mi pierna izquierda”.
Asimismo, Emilia Clarke, que da vida a Daenerys Targaryen en la serie “Juego de tronos”, sabe lo que es sufrir un aneurisma. Le ocurrió en 2013 y la actriz británica parece haberse recuperado por completo. Pero, ¿qué es exactamente un aneurisma?
Punto débil en la pared arterial en el cerebro
“Un aneurisma cerebral es un punto delgado, débil en la pared de una arteria en el cerebro. Cuando la sangre se mueve a través del sistema circulatorio, hace que el área debilitada se hinche y se llene como un globo. Con el tiempo, el aneurisma tiene el potencial de romperse y sangrar dentro del cerebro. La ruptura de un aneurisma con frecuencia es mortal y requiere de cirugía avanzada para repararla”, explican los especialistas del Hospital Mount Sinai de Miami.
La mayoría de los aneurismas cerebrales son congénitos, es decir, se deben a una “anormalidad innata de una pared arterial”, indica el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos e Ictus de Estados Unidos.
“Los aneurismas cerebrales son más comunes en las personas con ciertas enfermedades genéticas como trastornos del tejido conjuntivo, enfermedad del riñón poliquístico y ciertos trastornos circulatorios, como malformaciones arteriovenosas”, apunta este organismo.

“Otras causas pueden ser un traumatismo o una lesión craneal, alta presión arterial, infección, tumores, arteriosclerosis y otras enfermedades del sistema vascular, fumar cigarrillos o consumir drogas”, añade esta entidad.
Asimismo, aclara que la mayoría de los aneurismas cerebrales no muestran síntomas hasta que son muy grandes o estallan.
“Los aneurismas pequeños que no cambian generalmente no tendrán síntomas, mientras que un aneurisma más grande que crece constantemente puede comprimir nervios y tejidos” , indican.
Detección de aneurisma
Algunos de los síntomas más frecuentes para detectar un aneurisma, según los expertos del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos e Ictus de Estados Unidos, pueden ser:
- Dolor por encima y detrás de los ojos.
- Entumecimiento.
- Debilidad o parálisis de un lado de la cara.
- Pupilas dilatadas.
- Alteraciones en la visión.
Síntomas cuando un aneurisma sangra:
- Cefalea súbita intensa.
- Visión doble.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Rigidez de la nuca.
- Pérdida de conocimiento.
El principal peligro de un aneurisma es que se rompa y ocasione un ictus hemorrágico o hemorragia cerebral. Cuando esto ocurre, una parte del cerebro deja de recibir el flujo sanguíneo que precisa.
En este sentido, los especialistas de la Fundación del Cerebro aclaran que este es “el órgano humano que consume mayores cantidades de oxígeno y de glucosa. Necesita una quinta parte de la sangre que sale del corazón para su normal funcionamiento. Esto explica que el sistema nervioso sea un tejido muy sensible a las alteraciones del aporte de sangre”.
Ictus y sus síntomas

Cuando hay un ictus y se corta el suministro de sangre a una zona del cerebro, las células nerviosas del área afectada no reciben oxígeno, por lo que se dañan y no pueden funcionar.
“Algunas células soportan muy poco tiempo la ausencia de sangre y mueren, pero otras son capaces de subsistir durante algunas horas”, puntualizan desde la Fundación del Cerebro.
Por eso, ante la sospecha de un posible ictus, es imprescindible pedir ayuda médica de inmediato.
“Si un paciente que ha sufrido un ictus es atendido por un neurólogo en las primeras horas, la probabilidad de fallecer o quedar con una discapacidad grave se reduce a la mitad”, manifiesta Jaime Gállego Culleré, neurólogo especialista en ictus.
El doctor Gállego subraya la importancia de conocer los síntomas del ictus para poder identificarlos y comunicarlos claramente a los servicios de emergencia llegado el caso.
La Sociedad Española de Neurología indica alguno de los más comunes síntomas de ictus:
- Pérdida de fuerza repentina en la cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo.
- Trastorno repentino de la sensibilidad.
- Sensación de acorchamiento u hormigueo de la cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo.
- Pérdida súbita de visión parcial o total en uno o ambos ojos.
- Alteración repentina del habla.
- Dificultad para expresarse y ser entendido por quien nos escucha.
- Dolor de cabeza súbito, de intensidad inhabitual y sin causa aparente.
- Sensación de vértigo o desequilibrio.
“Aunque la gran mayoría de los pacientes que sufren un ictus suele presentar una combinación de varios de estos síntomas, con sólo experimentar uno de ellos, ya es motivo de urgencia”, asegura la Sociedad Española de Neurología.
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