La pandemia ha vuelto a impedir que España recupere las cifras récord de donación y trasplantes precovid, pero su efecto empieza a mitigarse manteniéndose como referente mundial: en 2021 se hicieron un 8% más que en el año anterior.

Los trasplantes en España en 2021 crecen un 8 % y siguen como referente mundial
a ministra de Sanidad, Carolina Darias (i), y la directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez-Gil (d), presentan el balance anual de actividad de donación y trasplantes de 2021. EFE/Javier Lizón

Los trasplantes en España en 2021 crecen un 8 % y siguen como referente mundial

En 2021 se realizaron 4.781 trasplantes, un 8 % más que en 2020, gracias a las 2.229 personas (40,2 por millón de población) que dieron sus órganos.

Tras la caída de los trasplantes el año pasado, España recupera la tendencia positiva y se mantiene como referente mundial, duplicando la tasa de la UE (18,4) o cuadruplicando la de Alemania (10,9), ha destacado la ministra de Sanidad, Carolina Darias, en la presentación del balance de actividad de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) junto a la directora general del organismo, Beatriz Domínguez-Gil.

Durante el segundo año de pandemia se hicieron 2.950 trasplantes renales, 1.078 hepáticos, 362 pulmonares, 302 cardíacos, 82 de páncreas y 7 intestinales, que elevan a 101 la tasa de donantes por millón de población (pmp) ; la actividad de trasplante renal de donante vivo se incrementó un 25 %, con un total de 323 procedimientos, una actividad muy similar a la de 2019.

En total, 4.781 trasplantes, 159 de ellos infantiles, que fueron posibles gracias a 1.905 donantes fallecidos, con los que la tasa de donación se situó en 40,2 p.m.p. Además, hubo otros 324 donantes vivos, 323 de ellos de un riñón y 1 de parte de su hígado.

transplantes
Fotografía facilitada por el hospital de La Paz del primer trasplante pulmonar infantil. EFE

El perfil de los donantes en 2021

La principal causa de muerte de los donantes es el accidente cerebrovascular, mientras que los que murieron en accidente de tráfico se mantienen en cifras muy bajas, apenas el 4,7 %. Sobresalen, por contra, los 35 donantes fallecidos por enfermedades neurodegenerativas.

Más de la mitad de las personas que donaron sus órganos, el 53,7 %, tiene más de 60 años, algo más de la cuarta parte (el 27,5 %) más de 70 y un 3,8 % superan los 80, un porcentaje menor que en años anteriores, algo que debe probablemente a la necesidad de ser más selectivos en los momentos críticos de la pandemia. Las negativas a donar fueron de un 17 %.

Por comunidades, Cantabria volvió a situarse en cabeza con una tasa de 72,4 donantes p.m.p., seguida de Navarra (62,1), Murcia (52,3), Asturias (51,5), País Vasco (50,7) y Comunidad Valenciana (50,3).
En el otro extremo están La Rioja (22,6); Madrid (27,1) y Aragón (29,5).

Son cifras que no llegan los máximos históricos de 2019, cuando España volvió a colocarse, por 27º año consecutivo, líder en trasplantes y donaciones, pero sí muestran una recuperación de los estragos de la pandemia, pues los trasplantes se han recuperado un 8 % en trasplante y las donaciones un 7 % respecto a 2020.

Pese a la subida, aún hay un gran número de pacientes en lista de espera aguardando un órgano: a 31 de diciembre eran 4.762, similar a los 4.794 que había en 2020, según los datos sobre los trasplantes en 2021 de la ONT.

Sin embargo, destaca la caída en la lista infantil que ese año sumaba 92 niños frente a los 66 de 2021, una bajada propiciada por las medidas adoptadas por la ONT para facilitar el acceso al trasplante pediátrico.

Órganos de donantes con PCR positiva

Los protocolos desplegados para la evaluación y selección de donantes y receptores de órganos han permitido que 143 pacientes hayan podido trasplantarse a partir de 61 donantes que han pasado la covid, seis de los cuales tenían PCR positiva, que beneficiaron a 14 de los trasplantados.

Domínguez-Gil ha valorado “los buenos datos” de actividad gracias a la adopción de medidas específicas acordadas por el organismo y las comunidades en colaboración con las sociedades científicas, como ha sido el desarrollo de protocolos para la evaluación y selección de donantes y receptores Sars-CoV-2, que se han ido adaptando según aumentaba la evidencia disponible.

Esto ha permitido, tras una valoración individualizada, el trasplante de órganos de donantes que han pasado la enfermedad, incluso de aquellos que persisten con PCR positiva en el momento de su fallecimiento.

“Inicialmente se exigía curación clínica y microbiológica, pero consideramos que, en base a la literarura disponible, esto no suponía riesgo para el trasplantado”, ha explicado en la presentación del balance de actividad del organismo su directora general, Beatriz Domínguez-Gil, ya que la posibilidad de que los donantes puedan trasmitir el virus a los pacientes es “remota”.