El prestigioso cardiólogo Valentín Fuster rechaza que el consumo de tabaco sea un asunto de libertad del fumador, y alega para defender este planteamiento que afecta «económicamente» a la sociedad, a la salud de los que le rodean y es causa «número uno» de mortandad.
Para Fuster, lo prioritario debe ser promover la salud, por lo que dijo: «No acepto bajo ningún concepto, en este caso, el tema de yo soy libre de hacer lo que quiera».
Fuster respondió así a preguntas de los periodistas sobre la posibilidad de que se pueda modificar la ley antitabaco para poder atraer a España inversiones en el sector turístico.
En su opinión, la promoción de la salud es «una necesidad» y «una obligación» no solo de las administraciones públicas sino también de los ciudadanos, y abogó por fomentar los hábitos de vida saludables desde edades tempranas, para que la conducta de los adultos del futuro «sea distinta a la actual».
Por otra parte, Fuster defendió la «valía» de los investigadores españoles y dijo que en el campo de la investigación en España «se está haciendo mucho», aunque reconoció que «se podría hacer más si existiese la posibilidad económica».
«Tenemos que motivar a la gente joven para que sean los investigadores del futuro y motivar a los niños para que vean la salud como una prioridad», concluyó.


