Viajar coagulopatías
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Guía básica para viajar si sufres coagulopatías: desde cómo llevar la medicación a las vacunas

En los meses de verano, viajar se convierte en una motivación, pero no siempre es tarea fácil, en especial si te desplazas fuera de la Unión Europea, y sobre todo si sufres alguna enfermedad crónica o coagulopatías y necesitas tomar medicación de forma segura y regular: ¿Hay que facturar la medicación? ¿Qué pasa si sangro en un avión?.

Las repuestas las ofrece la guía «Coagulopatías y viajes: lo que necesitas saber’, impulsada por la compañía Pfizer, que reúne una serie de recomendaciones que deben seguir todas aquellas personas que padecen trastornos de la coagulación para viajar de forma segura y cómoda.

Estos son los pasos que hay que dar:

Vacunas y Centros de Vacunación Internacional

Los centros de vacunación internacional (CVI) son espacios sanitarios donde profesionales altamente cualificados te explican, de una forma integral e individualizada, todos los detalles del lugar donde vas a viajar.

Esto es fundamental para todos los ciudadanos, pero especialmente para los que presentan alguna coagulopatía, pues hay países donde es más fácil contraer determinadas enfermedades. Actualmente, España cuenta con 127 centros de vacunación internacional. Desde Pfizer recomiendan pedir cita con antelación, al menos un mes y medio antes de realizar el viaje.

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EFE/ Mariscal

En cuanto a las vacunas, cada país funciona de distinta manera, y pueden requerir diferentes tipos. No obstante, la guía afirma que hay determinadas vacunas que sí son obligatorias en algunos países, tal y como establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través del Reglamento Sanitario Internacional (RSI).

Los pacientes que presentan coagulopatías o alguna otra patología no están exentos de recibir estas vacunas, pero siempre se debe preguntar al personal sanitario de los CVI. En la guía de Pfizer viene detallado un listado con todas las vacunas y su vía de administración.

Seguro médico y Tarjeta Sanitaria Europea

Los seguros médicos siempre serán recomendables, sobre todo en los países que se encuentran fuera de la Unión Europea, donde los riesgos sanitarios son importantes y la asistencia médica muy cara.

Las personas que tienen coagulopatías pueden tener más problemas a la hora de contratar un seguro médico. Lo ideal es contactar con varias compañías y preguntar a alguna asociación de pacientes. 

Siempre que un paciente con coagulopatías contrate un seguro médico debe especificar qué enfermedad tiene, qué medicación toma y si está o no en profilaxis

Por otro lado, es fundamental llevar siempre encima la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE), ya que es un documento personal e intransferible que cubre las prestación sanitarias de todos los países de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo y estancias temporales en Islandia, Liechtenstein, Noruega, Reino Unido y Suiza.

Otros documentos necesarios para viajar

Además de la documentación necesaria para viajar (pasaporte, documento de identidad, carnet de conducir, visado, etc) las personas que presentan coagulopatías deberán llevar otros documentos específicos.

Dos cartas del especialista en hematología, a poder ser, redactadas en el idioma del país donde va a viajar. Una de ellas, dirigida al personal sanitario del país en cuestión, debe explicar brevemente la enfermedad y el tratamiento. 

La otra carta es para el personal de seguridad del aeropuerto y para las autoridades aduaneras del país de destino. El objetivo principal del documento es explicar por qué debe transportar e introducir la medicación, así como las jeringas y las agujas.

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EFE/Luis Tejido

También es necesario llevar la tarjeta para viajar con coagulopatías congénitas, placa identificativa e información de emergencia en el teléfono móvil; el seguro médico y la tarjeta sanitaria europea.

Por último, Pfizer recomienda llevar un listado de todos los centros especializados en el tratamiento de la hemofilia y otras coagulopatías congénitas (CTH), tanto del país destino como de los intermedios (en caso de realizar escalas o estancias cortas).

Medicación y botiquín

Es fundamental que todas las personas con coagulopatías viajen siempre con su medicación, la cual debe estar correctamente identificada, con el etiquetado original y perfectamente visible. Además, deberán llevar las recetas o los informes respectivos.

En muchos países, puede que la medicación no esté disponible o sea excesivamente cara, por lo que hay que calcular la cantidad exacta. Para eso, se deben tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Tipo y gravedad de la enfermedad.
  • Pauta de tratamiento (profilaxis o demanda). 
  • Tipo y régimen de tratamiento profiláctico.
  • Dependiendo de la frecuencia de administración, valorar la posibilidad de planificar la administración del tratamiento profiláctico inmediatamente antes y después del viaje. 
  • Tipo y número de sangrados habituales. 
  • Tipo de tratamiento necesario en caso de sangrado. 
  • Duración del viaje.
  • Destino elegido: clima, alojamiento, existencia o no de un CTH. 
  • Posibles retrasos en los vuelos o pérdida de conexiones

No obstante, siempre es aconsejable llevar una cantidad adicional de medicación, por si se rompe, se pierde o se estropea durante el viaje. Además de la medicación específica para las coagulopatías, se debe llevar un botiquín con fármacos generales (los cuales aparecen detallado en la guía).

Facturación de la medicación 

La medicación no debe estar en maletas que se van a facturar, pues existe el riesgo de que rompan, se extravíen o se deterioren por las condiciones de temperatura, presión o manejo del equipaje. Siempre debe ir en el equipaje de mano.

En caso de que la medicación necesite refrigeración, se recomienda transportarla con acumuladores de frío. Para evitar problemas a la hora de embarcar, se recomienda informarse de la normativa antes de realizar el viaje y llevar siempre el informe médico justificativo del tratamiento (si es posible, traducido al inglés).

Cómo afecta el vuelo y qué ocurre si sangro 

Durante el vuelo, las personas con coagulopatías deberían estar sentadas en los asientos más cercanos al pasillo, pues suelen ser más cómodos para estirar las piernas. No obstante, se recomienda pasear de vez en cuando (y siempre que sea posible) por el pasillo.

En ocasiones, el estrés y la presión de viajar puede producir un sangrado en las personas con coagulopatías, y estando en el avión es complicado encontrar un lugar seguro y tranquilo para curar la herida. Por ello, es necesario comunicar la situación al personal de cabina lo antes posible.

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EFE/ José Méndez/Archivo

Para solventar esa situación lo más pronto posible, es imprescindible tener a mano la documentación necesaria que indica la coagulopatía y el tratamiento, así como los teléfonos de contacto del CTH y de familiares.

Si se produce un sangrado en el país destino, siempre hay que mantener la calma y realizar los siguientes pasos:

  • Aplicar la estrategia RICE como primera medida de control de la hemorragia: reposo, hielo, compresión y elevación.
  • Seguir las indicaciones del CTH y en caso de necesitar una dosis del tratamiento, buscar un lugar seguro para administrarlo.
  • Después de controlar la hemorragia, acudir al CTH más próximo para que especialistas puedan evaluar la hemorragia. 

¿Y si viajamos a un país con distinta franja horaria?

Si el país destino tiene una diferencia horaria significativa, la pauta de tratamiento se debe ajustar en función del tiempo transcurrido desde la última administración, no según la hora local.

Esto es especialmente importante si el tratamiento sigue un horario fijo (por ejemplo, cada 24, 48 o 72 horas). No obstante, ante cualquier duda sobre cómo ajustar la pauta concreta, se recomienda consultar un CTH antes del viaje.

Qué hacer después del viaje

Por norma general, las personas deben acudir a una revisión médica después de haber realizado un viaje en caso de:

  • Padecer una enfermedad crónica
  • Si manifiesta algún síntoma en las semanas posteriores al regreso (especialmente fiebre, diarrea persistente, vómitos, ictericia (coloración amarillenta de piel u ojos), trastornos urinarios, lesiones cutáneas o infección genital).
  • Si ha estado expuesto a una enfermedad infecciosa grave. 
  • Si ha pasado más de 3 meses en un país en desarrollo. 

Normalmente, entre el 43 % y el 79 % de personas desarrollan patologías leves después de un viaje, pero algunos manifiestan bacterias y enfermedades que pueden agravarse, por lo que hay que estar siempre atentos a los síntomas post vacacionales.

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