VIH diagnósticos
EFE/Javier López

España no logra reducir los 3.000 diagnósticos de VIH al año: causas y posibles soluciones

En los últimos quince años España no ha logrado reducir la barrera de los 3.000 diagnósticos anuales de VIH. El motivo se debe a un cóctel de factores como los diagnósticos tardíos y la baja percepción por parte de la población del riesgo de la infección.

Con motivo del Día Mundial del Sida, que se conmemora cada 1 de diciembre, varios expertos consultados por EFE Salud analizan los motivos por los que España esté por encima de la media de la UE de los nuevos casos de VIH, así como las posibles soluciones, que son complejas.

En España en 2024 se notificaron un total de 3.340 nuevos diagnósticos de VIH, algo menos que el año anterior, que fueron 3.350. En 2022, hubo 3.337; en 2021, 3.192, menos que, por ejemplo, en 2013 que se registraron 4.471, o que en 2014, que sumaron 4.561, según el último informe de Vigilancia Epidemiológica de VIH y SIDA en España del Ministerio de Sanidad.

Y es que desde 2009 cuando se notificaron 2.264 nuevos casos, no se ha conseguido bajar del umbral de los 3.000, tal y como se constató en el reciente congreso nacional del Grupo de Estudio del SIDA de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas GeSIDA.

El diagnóstico tardío

«Estamos en una meseta que puede tener varias causas», apunta la presidenta de GeSIDA, María Velasco, quien indica en primer lugar el retraso en el diagnóstico, que hace que las personas con la infección, que no saben que la tienen, sigan transmitiendo.

De hecho, las personas diagnosticadas de forma tardía ha aumentado y si en años anteriores suponían aproximadamente el 48 % de los nuevos casos, ahora son casi el 52 %.

Y es que el perfil de las personas que dan positivo en VIH no ha cambiado demasiado en estos últimos 15 años: La mayor parte de los nuevos diagnósticos son hombres que tienen sexo con hombres (el 85 %), con una edad de entre 30 y 39 años.

Si echamos la vista un poco más atrás de los 15 años, y nos situamos en los años 80 y 90, el perfil mayoritario era el de usuarios de droga por vía parenteral, porcentaje que ahora mismo es «prácticamente anecdótico», según Velasco.

El jefe asociado del Servicio de Medicina Interna de la Fundación Jiménez Díaz y de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, Alfonso Cabello, resalta a que es «vital» que todas las personas con la infección puedan ser diagnosticadas para empezar el tratamiento «e intentar cortar la cadena de transmisión».

VIH nuevos diagnósticos
El jefe asociado del Servicio de Medicina Interna de la Fundación Jiménez Díaz, Alfonso Cabello. Foto cedida

Pero no solo detectarla, sino hacerlo pronto, puntualiza Cabello, de ahí que recuerde que la prueba de VIH es gratuita y aboga por «aumentar la información y la educación», porque hay muchas personas «que solo se acuerdan del VIH, cuando llega el 1 de diciembre».

«Cualquier persona que tuviera una sospecha o un resultado positivo, lo primero que tiene que hacer es acudir a un centro sanitario», destaca Cabello.

Necesidad de educación e información

La presidenta de GeSIDA apunta como otro de los motivos por los que España no baja de la barrera de los 3.000 diagnósticos de VIH anuales es que la principal vía de transmisión del VIH es la sexual, y remarca la necesidad de la educación sexual en las escuelas, pero también de que los profesionales sanitarios tengan en cuenta que las personas mayores tienen vida sexual.

«Es una forma de transmisión que afecta a muchos colectivos y, quizá, tenemos que incidir más en información y formación», sostiene Velasco.

Abunda en la «complacencia social» que hay con el VIH, porque los tratamientos son sencillos y eficaces, oor lo que parece «que no pasa nada por infectarse» y «se presta menos atención a las medidas de precaución».

«También estamos en un momento en Europa en el que hay ciertas ideas que no favorecen a las personas vulnerables o colectivos diferentes que padecen VIH y a las que hay que prestar atención en recursos y en comunicación», afirma la presidenta de GeSIDA.

El estigma

Y no pasa por alto otro de los motivos por lo que España no baja de los 3.000 los nuevos casos: el estigma.

«Eso muchas veces está contribuyendo al retraso diagnóstico, porque el dar el paso de visibilizar el riesgo o de hablar de sexualidad en una consulta o de solicitar la prueba, pues está lastrado por el que dirán, por la interpretación que hace la sociedad o de cómo juzga la sociedad a las personas que tienen VIH», explica.

Y es algo que impacta en la calidad de vida de las personas con el virus y en la calidad de sus cuidados.
La experta apunta, asimismo, que la profilaxis pre-exposición al VIH (PrEP) ha tenido una implementación heterogénea.

María Velasco Gesida
La presidenta de GeSIDA, María Velasco. EFEsalud/BPC

Los más vulnerables

«Ahora los migrantes son más de la mitad de los nuevos diagnósticos de VIH, si no tienen buen acceso a medidas preventivas, pues aquí hay otro condicionante con el que seguimos alimentando esos 3.000 nuevos diagnósticos anuales», incide la doctora.

Velasco aclara que está demostrado que, en un porcentaje alto, los inmigrantes con VIH adquieren la infección años después de migrar porque son población vulnerable, que no siempre «pueden negociar bien el uso del preservativo» y que tienen distinta información, con lo que están más expuestos.

Sobre ello, Cabello constata que la población migrante está más representada en los nuevos diagnósticos porque «quizá no estén conociendo todas los herramientas de las que disponemos en el sistema sanitario, para poder hacer una buena prevención y un buen diagnóstico».

Desde la Coordinadora estatal de VIH y sida (Cesida), su secretario general, Oliver Marcos, valora que en España cada vez haya más facilidades para acceder a la prueba del VIH y a la PrEP, pero hay población vulnerable que desconoce la información o no puede acceder a ella.

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Oliver Marcos, secretario general de Cesida. EFE/Ismael Herrero

Coincide también con la ausencia de percepción del riesgo, y opina que, sobre todo, es en la población heterosexual.

«Lo que está claro es que, en los años 80 y 90, incluso la situación del VIH hacía que hubiese que hablar de ello, pero cuando, por suerte, esta situación sanitaria mejora, se deja de hacerlo y no tenemos educación en sexualidad en ningún ámbito de nuestra vida», estima Marcos.

El sida

El panorama de sida es completamente distinto.

El pasado año hubo 412 casos diagnosticados. El 80,7 % fueron hombres y la mediana de edad al diagnóstico de sida fue de 42 años.

Del total de casos, el 33,7 % se produjeron en hombres que tienen sexo con hombres; el 39,1 % en hombres y mujeres heterosexuales. En un 22,6% no constaba información acerca del modo de transmisión, según el informe de Sanidad.

Y la proporción de casos de sida en personas cuyo país de origen es distinto de España ha ido aumentado desde 1998 hasta alcanzar el 52,9 % en 2024.

Así las cosas, la presidenta de GeSIDA considera que si bien es un número de nuevos casos de sida que no es muy grande, es importante porque «no debería haber ningún caso».

En la última década, la neumonía por Pneumocystis jirovecii ha sido la enfermedad definitoria de sida más frecuente (35,9 %), seguida de la tuberculosis (16,9 %).

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