Belleza mediante cirugía plástica y medicina estética.

La visión integral de la belleza estética

El ideal de la belleza en la figura humana es el gran objetivo a lograr por la cirugía plástica y la medicina estética; dos especialidades que siempre buscan la magia de la naturalidad física y la longevidad de los tejidos corporales para que la nueva armonía permaneza joven y sana el máximo tiempo posible sin que nadie note el remodelado en la cara y en el resto del cuerpo.

«Con esta idealización de nuestro cuerpo conseguimos que nuestros pacientes sean más etéreos, que se vean menos sus defectos y que resulten más atractivos para llamar la atención en el entorno que nos rodea», destaca el Dr. Juan Peñas Domínguez, cirujano plástico de la Institución Gournay.

«Y la Medicina Estética, por supuesto, nos ayuda durante toda la vida a mejorar y mantener nuestra imagen personal, familiar, social y laboral. No hablamos de un estereotipo superficial, sino de prevención de la salud física y psíquica», subraya Carmen Peñas Pérez, enfermera experta en Medicina Estética de la Institución Gournay.

El Dr. Juan Peñas, médico y cirujano con más de 47 años de profesión a sus espaldas, 40 de ellos con dedicación a la cirugía plástica, es un referente europeo en cirugía de mama (aumento, reducción y elevación mamaria), en rinoplastia, lifting facial, ginecomastia, otoplastia, blefaroplastia, cirugía de glúteos y de cuello.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, dio sus primeros pasos en el Hospital de La Paz de la capital española, ejerciendo su actividad médica en la Unidad de Quemados.

El Dr. Peñas continuó formándose en el Manhattan Eye, Ear and Throught Hospital de Nueva York, en el West Lake Hospital de Los Ángeles en California y en Baltimore (Maryland).

Recibió, entonces, el conocimiento y la experiencia de médicos como Daniel Baker, Sherrell Ashton, Edward Terino y Óscar Ramírez, grandes nombres de la historia de la cirugía norteamericana.

Carmen Peñas, hija de otra gran profesional de Enfermería, Carmen Pérez Olmedo, actual directora de Consulta en la Clínica Peñas, es especialista en quirófano y ADE con Marketing y Comunicación.

Carmen Peñas fue reconocida en el año 2025 como una de las 35 mujeres más relevantes en el mundo de la estética, según la revista Forbes.

Belleza.

El periodista de la Agencia EFE, Gregorio del Rosario, visitó la Clínica Peñas de Madrid y entrevistó al Dr. Juan Peñas y a Carmen Peñas, padre e hija, dos miembros relevantes de la Institución Gournay. Imágenes de Iván Arnaldo Zapata Cueva.

Dr. Juan Peñas, ¿qué es la belleza?

La belleza es la proporción armónica entre las distintas partes del cuerpo. Y cuando una cara tiene armonía, el pómulo, el ojo, la nariz, la ceja, el cuello o el mentón provocan sensaciones que te hacen pensar: ¡qué persona más guapa, qué maravilla, qué suerte tiene!

Esta denominada proporción áurea, facial y corporal, enmarca la belleza del ser humano y condiciona que se mantengan los encantos físicos de por vida.

Para Carmen Peñas «es, a la vez, una combinación de actitud mental y proporciones estratégicas tanto en las cosas como en los hombres y las mujeres. Nuestra mente propicia que disfrutemos de la belleza en más o menos sitios y en más o menos personas».

A lo largo de la historia del arte, hombres y mujeres, especialmente si desempeñaban un papel protagonista en la sociedad, han sido pintados o moldeados en base a la idealización de la anatomía humana, ¿por qué nos apasiona la belleza estética, doctor?

Porque siempre buscamos mejorar la figura humana; es decir, con esa idealización vamos a conseguir ser más etéreos, que se vean menos nuestros defectos para llamar más la atención en el entorno que nos rodea.

De hecho, los modelos de los artistas pictóricos y escultóricos siempre fueron señores y señoras muy guap@s, con unas formas anatómicas estupendas (como se muestra en el «David» de Miguel Ángel Buonarroti, obra marmórea creada entre 1501 y 1504 que reposa inalterable en la Galería de la Academia de Florencia).

¿Pero esta búsqueda de lo ideal no se corresponde con la realidad, cierto?

Exactamente, ese es el matiz. La realidad es distinta. Los cirujanos plásticos intentamos copiar esa realidad idealizada limando aquellas cosas que no nos gustan.

Buscamos que las mujeres y los hombres consigan su deseo de una naturalidad más bonita a partir de su realidad física, una apariencia que sea más cómoda, menos dura, puesto que a nadie le amarga un dulce.

Si tú te ves bien, tienes un buen aspecto y pareces más delgado en una obra pictórica o en una escultura, ¡pues olé, qué bonito retrato!… Y te quedas tan contento -sentencia-. Esa es la verdad que nos acompaña cada día en la cirugía plástica.

Belleza estética.
Dr. Juan Peñas realizando una abdominoplastia junto a su equipo de la Clínica Peñas.

Doctor Peñas, la televisión y las redes sociales se han convertido en el gran escaparate del autorretrato pictórico, desplazando incluso a la imagen cinematográfica. Todas y todos queremos salir en pantalla guap@s y atractiv@s… ¿Qué partes de nuestro cuerpo son las estrellas en la cirugía plástica?

El cuerpo humano tiene una amplia variedad de zonas maravillosas para lucirnos. Pero los ojos, dicen, son el espejo del alma; entonces, unos ojos vivos, con expresión, jóvenes y fuertes, son maravillosos.

La nariz en mitad de la cara es lo que va a conseguir que una persona sea definitivamente más guapa. Una nariz pequeña consigue ese encanto especial.

Con una boca grande y una nariz pequeña, con unos ojos grandes, ya tienes todo un adonis (en la mitología griega, arquetipo de la belleza masculina. Su belleza era tan extraordinaria que la diosa Afrodita y Perséfone, reina del inframundo, se disputaron su amor).

En el torso, destacan las mamas y el abdomen de la mujer, con las formas curvas en sus caderas y en sus glúteos.

Si obviamos a los brazos, que no dicen prácticamente nada, el resto del cuerpo masculino y femenino es perfeccionable mediante cirugía plástica.

Según la Sociedad de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), las mujeres demandan, sobre todo, cirugías de aumento de mamas y liposucciones. Los hombres, blefaroplastia, rinoplastia y ginecomastia.

Dr. Peñas, dado que cada un@ de nosotr@s tenemos nuestra propia estructura fisiológica, ¿cómo le dice a un paciente que sus pretensiones de belleza no son realistas? ¿Cómo expresa su sabiduría en las intervenciones quirúrgicas?

Es difícil, pero con mano izquierda y paciencia se consigue reconducir su deseo. Por ejemplo, le puedo hacer entender que la estructura de su brazo musculado le daría un aspecto «brutote» a su expresión facial, endureciendo sus rasgos. Es una cuestión de visión global, ya que las partes interactúan con el todo.

Doctor, ¿y está de moda la cirugía de cuello?

Sí, sí, pero hay pocos cirujanos que tratemos el cuello (cervicoplastia, platismoplastia y liposucción de papada) porque es una zona anatómica complicada: nos enfrentamos a muchos músculos, muchos nervios y muchos vasos sanguíneos.

En mi caso, a pesar de las dificultades, tengo la suerte de hacerla con cierta gracia. No soy muy agresivo en la cirugía. Conseguimos un cuello esbelto, limpio, donde la nuez se insinúa, marcando los ángulos mandibulares en su justa medida.

Dr. Peñas, cuando una persona no es capaz de mantener en línea su cuerpo, digamos atlético, y necesita lipoescultura, ¿cómo se lleva a cabo este tipo de cirugía?

Siempre bajo el criterio del especialista. El cirujano o cirujana plástica sabe dónde debería haber grasa corporal, dónde sobra ese tipo de grasa y dónde haría falta. Con el manejo de esta grasa y su trasplante se obtienen resultados muy llamativos, naturales, sin que nadie aprecie el remodelado en el cuerpo del paciente.

Belleza mediante cirugía plástica y medicina estética.
Pies sin y con juanetes. EFE/EPA

Doctor, ¿es cierto que las personas buscan cada vez más que la belleza no sólo sea en una parte de su cuerpo, sino en tod su cuerpo, incluyendo las manos y los pies?

Sí, la especie humana discurre, cambia y avanza. Zonas corporales que hace unos años a lo mejor no se cuidaban lo suficiente hoy en día se les presta una mayor atención y les dedicamos más cuidados, puesto que la gente se fija en todo nuestro cuerpo.

De ahí resultan el lipofilling en las manos (transferencia de grasa autóloga) y las infiltraciones para recuperar el volumen perdido, ocultar los tendones y las venas.

A lo que habría que añadir los tratamientos estéticos que favorezcan la textura de su piel y elimine las manchas solares.

En los pies se corrigen deformidades como los juanetes, los dedos en garra o longitudes desproporcionadas. Incluso, se realizan intervenciones reconstructivas para reducir la talla y perfilar la forma del pie para que encaje mejor en el calzado

En este tipo de cirugía, denominada Cenicienta, se puede inyectar colágeno, grasa autóloga o ácido hialurónico en la almohadilla del pie para amortiguar el castigo de los tacones; o aplicar una liposucción en los dedos más engrosados.

Belleza mediante medicina estética.
Carmen, una mujer de 45 años, madre de familia. Fotografía de la entrevista por Iván Zapata.

Carmen Peñas, ¿cómo podemos corregir las imperfecciones corporales para eliminar nuestros complejos o simplemente sentirnos mejor mediante la medicina estética, es decir, con intervenciones mínimamente invasivas?

En medicina estética contamos con aparatología de alta tecnología que emplea energía para corregir o matizar las imperfecciones faciales y corporales actuando a niveles profundos de los tejidos de la piel de forma segura y eficaz.

A nivel facial destacan la radiofrecuencia (capas interiores de la dermis donde se activan el colágeno y la elastina para luchar contra la flacidez y las arrugas); el ultrasonido de alta intensidad para realizar lifting; el láser fraccionado que renueva la epidermis (melasma, manchas, cicatrices del acné) y rejuvenece; y la luz pulsada que actúa frente a los problemas de pigmentación o las rojeces y estimula la luminosidad cutánea.

No podemos llegar a compararnos con la cirugía plástica, pero en la zona corporal somos realmente eficaces mediante la criolipólisis y la ultracavitación ante la celulitis en flancos y cartucheras o la grasa localizada en el abdomen.

A través de la presoterapia reactivamos el sistema linfático, reducimos la retención de líquidos y mejoramos la circulación sanguínea. Mediante las ondas electromagnéticas tonificamos los músculos a la vez que reducimos lípidos sobrantes.

Con el láser vascular percutáneo, también en combinación con la escleroterapia, tratamos las arañitas vasculares de la cara (nariz, mejillas y frente) y las piernas, comunes en los muslos, la zona posterior de las rodillas y los tobillos.

Tampoco nos olvidamos del quiromasaje, que utiliza las manos de l@s especialistas para aplicar presión sobre los tejidos blandos del cuerpo que, además de los beneficios clásicos frente a los dolores y molestias musculares y articulares, estimula la piel y el tejido subcutáneo.

Mejora la circulación sanguínea, oxigenando mejor todos los tejidos, trata los edemas, reafirma la elasticidad de la piel y lucha contra el aspecto que ofrece la llamada piel de naranja.

¿Y si hablamos del bótox y el ácido hialurónico?

Los tratamientos médico estéticos tienen más éxito mediático en la cara que en el cuerpo, aunque se tenga que recurrir al bótox y al ácido hialurónico de forma periódica, una o dos veces al año, como si fueras al dentista… Pero siempre acompasándolo con la edad biológica del paciente.

El bótox bloquea temporalmente las señales nerviosas de los músculos faciales con el fin de suavizar las arrugas de expresión en la frente, el entrecejo y las patas de gallo.

Conseguimos elevar la cola de la ceja, es decir, una mirada más amplia; también, reducimos la sonrisa gingival, el bruxismo y tratar la hiperhidrosis (sudoración excesiva en las axilas, manos y pies).

El ácido hialurónico, que nuestro cuerpo produce de forma natural, contribuye a la hidratación profunda de la piel, dando una mayor luminosidad, y ofrece un relleno dérmico para recuperar el volumen en los labios, pómulos y ojeras.

Suaviza las líneas de expresión y las arrugas verticales alrededor de los labios (código de barras por debajo de la nariz); además, estimula el colágeno, mejorando la firmeza y elasticidad estructural de la piel.

Carmen Peñas, ¿qué importancia otorgas a la belleza de los labios?

Son la clave de la naturalidad. En una cara no hay labio feo, pero cuando es muy fino, a lo mejor, sí que se puede ir adaptando sutilmente un relleno apropiado.

Lo que nunca es belleza son esos labios que nos hablan llamativamente antes de que la persona se exprese con la boca. Los labios son fundamentales en la gesticulación y creo que siempre deben ofrecer, por encima de todo, naturalidad.

¿Y qué nos indican las palabras bioestimulación y plasma rico en plaquetas?

La medicina estética regenerativa aporta potencia estimuladora y mantenedora de la longevidad de la piel. Los inductores de colágeno inyectables y el plasma rico en plaquetas (PRP) autólogo activan las funciones biológicas naturales de la piel, estimulando a los fibroblastos a producir nuevo colágeno, elastina y ácido hialurónico.

En este mismo sentido contamos con polinucleótidos que reparan el tejido celular, microinyecciones de vitaminas, aminoácidos y ácido hialurónico no reticulado para nutrir la matriz extracelular y microneedling, que fuerza la producción de nuevo colágeno.

Todos contribuyen a restaurar de forma progresiva la firmeza, la elasticidad y la densidad de la piel desde el interior de los tejidos.

Carmen Peñas, ¿el cuidado de la piel forma ya parte de la belleza masculina o todavía nos queda un trecho más o menos largo para alcanzar a las mujeres, verdaderas especialistas en el mantenimiento de su juventud?

No, el hombre llegó a este terreno ya hace tiempo y ha metido en la quinta marcha para proteger su piel y su belleza. Quieren permanecer jóvenes, saludables, pero no simplemente reparando los daños en su piel del día a día, sino que previenen el envejecimiento.

¡Mira cómo se cuidan el pelo o sus injertos capilares!

Hombres y mujeres nos desarrollamos en una sociedad con rutinas de belleza necesarias. Ya no es un estereotipo superficial… Y la medicina estética, por supuesto, nos ayuda a conseguir este propósito vital.

Belleza masculina y femenina.
Elsa Pataky y Chris Hemsworth en la entrega de los Oscar de Hollywood en el año 2024. EFE/EPA

Doctor Peñas, usted lleva más de 40 años manejando sus habilidades plásticas para cambiar la vida estética de las personas… y quizá su destino, ¿qué diferencias se observa entre sus pacientes de hoy en día y los de antes, por ejemplo, hace 20 años?

En general, yo creo que los pacientes son más cuidadosos, más exigentes y quieren mejores resultados. Y la cirugía plástica, que avanza de forma conservadora, discreta, pero acertadamente, les acompaña haciéndoles la vida más fácil.

¿Y estas personas vienen a las consultas del cirujano plástico con más edad, menos edad o a todas las edades?

Cada paciente tiene una edad para una patología. En la pubertad tratamos el desarrollo anormal de la grasa. En la juventud, es frecuente la rinoplastia. Después de la lactancia debemos recomponer la firmeza de las mamas. Y en la senectud nos cabe enmendar el cansancio físico evidente de la cara y el cuello.

Doctor, ¿y aprecia usted que en la sociedad actual la gente quiere y busca equiparar su pensamiento con su género?

Sí, es lo lógico y lo normal. A cada género le gustan unas cosas más que otras. Existen diferencias.

En general, podemos decir que a un señor le gusta marcar su mandíbula, que se le vea que tiene carácter, un mentón potente. Le gusta magnificar toda la zona para mostrar su fortaleza. Quiere ser atractivo e interesante. Las mujeres buscan la suavidad y sinuosidad de los contornos.

Carmen Peñas, cuando todavía no hemos conseguido adaptarnos a las redes sociales llega de golpe la inteligencia artificial. ¿Cree usted que los y las pacientes van a pedir en las consultas la perfección corporal y facial que ven en las pantallas?

El boca a boca siempre ha sido y es la principal vía de conexión entre la Medicina Estética y sus pacientes, aunque las redes sociales cumplan su gran labor informativa y divulgativa, ayudándonos a democratizar esta ciencia médica.

Si hablamos de la influencia de la IA en nuestro sector, yo estoy tranquila, pero aún así conviene lanzar el mensaje claro de que la inteligencia artificial sirve para plantear modelos en relación a los posibles resultados de la cirugía plástica o la medicina estética.

Tenemos que ser muy conscientes de que respiramos y padecemos diferentes patologías, con o sin síntomas, y que la carcasa, nuestro fachada exterior, prácticamente no se asemeja a la realidad de la IA que se presenta en los dispositivos móviles, la televisión, internet, los videojuegos o en las innumerables pantallas que vemos por cualquier rincón de nuestra ciudad.

¿Cómo valoras, entonces, el antes y después de un tratamiento estético?

Cuando hacemos valoraciones diagnósticas personalizadas en la Clínica Peñas nos interesa sobre manera la agenda personal, familiar, laboral y social de las personas.

No es lo mismo una chica joven con acné, una madre lactante o una madre que acaba de parir que una señora en proceso de jubilación o jubilada. Las circunstancias de cada persona tienen que formar parte del tratamiento, ya sea antes, durante o después del mismo.

¿Y el «common face» o cara ordinaria que se repite una y otra vez debido a tratamientos estéticos inadecuados te puede llevar al extremo de la irritación?

En la Clínica Peñas sólo buscamos la naturalidad y no atendemos a pacientes que quieran un pómulo acentuado al extremo o unos labios desmesurados. Priorizo la longevidad de los tejidos por encima de todas las cosas.

Lo que realmente me espanta es la demanda inmediata de un tratamiento médico estético, es decir, un claro reflejo de un fracaso de la sociedad.

Nosotros, por ejemplo, en el caso de un tratamiento de labios, elaboramos previamente un estudio de la armonía facial: qué es lo más adecuado para esa persona y sus características físicas y psicológicas.

Belleza corporal.
El Dr. Juan Peñas y su mujer, Carmen Pérez, enfermera instrumentista, junto al resto del equipo quirúrgico de la Clínica Peñas de Madrid, practican una cirugía de mama.

Doctor Juan Peñas, estoy seguro de que usted, en todas y cada una de sus 700 operaciones anuales sólo busca mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Por eso, entre otros motivos, forma usted parte de la Institución Gournay, cuyo objetivo es transferir conocimientos y experiencia al resto de cirujanas y cirujanos plásticos. ¿Qué legado le gustaría dejar a la sociedad?


Me gustaría dejarles seguridad y más seguridad, es decir, que la cirugía plástica es predecible y excelente: te ofrece la opción de cambiar de forma natural tu cuerpo y de paso tu mente o tus motivaciones personales sin que se note la operativa quirúrgica, sin que se aprecien los retoques o el remodelado de las diferentes zonas tratadas.

Esta confianza y seguridad médica demostradas un millón de veces debería ir de la mano de todas las reformas y actualizaciones necesarias en la legislación vigente para que cualquier detalle esté controlado desde el punto de vista del Derecho y no haya sorpresas para nadie, sean pacientes o profesionales.

La cirugía plástica corrige muchas deformidades del cuerpo, todas las que quieras. Es una gran ayuda para el día a día del siglo XXI y yo animo a la gente a que busque buenos especialistas, que los hay magníficos, y que corrija todo lo que le preocupe porque irá todo muy bien.

En un informe de 2024, la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secpre) situó en 400.000 las intervenciones anuales en cirugía estética, el 83,4 % a mujeres y el 16,6 % a hombres.

Por edades, las personas que más recurren a la cirugía estética, con un 37,3 % de intervenciones, son las que tienen entre 30 y 44 años.

En dicho informe se remarca que las redes sociales están influendo decisivamente para que la generación Z (nacidos a finales de los años 90 y primeros de los 2000) entren de lleno en el mundo de la cirugía y la medicina estética: otoplastias, rinoplastias, celulitis, labios, problemas de acné o calvicie incipiente.

Carmen Peñas, como directora de la Clínica Peñas, ¿qué mensaje lanzas a la población sobre la Medicina Estética?

La Medicina Estética preserva la longevidad de los tejidos, la armonía de l@s pacientes, siempre bajo el prisma de la naturalidad, un objetivo que les acompañará de por vida, recorriendo juntos el camino del envejecimiento.

Nuestra ciencia no es «un aquí rápido porque tengo un evento en unos días o que te veas guapo o guapa en dos meses. No. Es una intervención médica a largo plazo: pasan y pasan los años y la repercusión es positiva, con tu belleza visualizada en tu cuerpo, tu cara y tu alegría de vivir.

Queremos que siempre te sientas y estés en buenas manos y que todos los tratamientos se cimenten en la seguridad corporal sin riesgos para tu salud.

Por último, Dr. Juan Peñas y Carmen Peñas, ¿cómo cuidan su imagen o su belleza personal?

«Soy un poco desastroso porque estoy siempre dedicándome al quirófano y a la atención hacia los demás, pero yo le doy suma importancia a andar para mantenerme en forma, puesto que hacer algo de ejercicio físico es fundamental: movemos el cuerpo, los músculos y el corazón», subraya el médico.

«Primero, una buena alimentación en base a la dieta mediterránea. Y cuando un día, en una boda, por ejemplo, me sobrepaso con la comida, compenso la situación en modo light durante los días siguientes, aunque esto no sea del agrado de los nutricionistas», dice Carmen Peñas.

«Y como digna hija de mis padres, Juan y Carmen, ando muchísimo. También, practico estiramientos, yoga y pilates«, añade.

¿Y te has hecho algún retoque de belleza facial o corporal?

«Todos… Soy muy consciente de mi naturaleza o de mi genética, por lo que poco a poco he ido mejorando lo que venía de nacimiento. En este mismo sentido, cuando terminé con la lactancia de mi último hijo me retoqué el pecho», comenta.

«También, me he puesto injerto de grasa en los pómulos porque tenía la cara muy planita, y no falto a la cita con los neuromodulares estéticos cada seis meses», apunta.

«Además, mantengo mi piel con medicina regenerativa y bioestimulación cada trimestre», reafirma sonriente.

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